Brasil no sólo tiene el Parlamento y el Senado en manos de una mayoría absoluta de derecha, sino que tiene aprobadas unas leyes muy estrictas de gasto público que ya las querríamos en Europa. Lula no podrá cumplir ninguna de sus promesas de gasto público descontrolado. Pero bueno, eso es quizá irrelevante para él, que sólo pretende mantener a los suyos en los cargos públicos.
En la práctica son 4 años perdidos para Brasil, pero no un desastre económico. El que compre hoy, en una semana habrá recogido el beneficio de toda la caída.
Respecto al tema del pucherazo:
Imaginad que en España el PSOE tiene 200 fruta en el Parlamento y el PP 100. Y las elecciones presidenciales las gana Feijoo. ¿Qué dirían los votantes del PSOE?