La Bola Negra lleva la homosexualidad al cine de la Guerra Civil
Dos hombres y la Guerra Civil de fondo. Antes de llegar a las salas, hay quien sostiene en el hilo que La Bola Negra puede colarse en varias categorías generales de los Oscar —no solo en la de mejor película extranjera— y hay quien repite la etiqueta de «la película más premiada en la historia del cine español». Con el tráiler ha bastado para reabrir una discusión que trasciende la cartelera: qué relato se construye de la contienda, qué se omite y quién firma la factura.
Qué cuenta La Bola Negra y por qué suena para los Oscar
El planteamiento que circula en el hilo es, según especula un comentario, el de una historia de amor entre dos hombres situados en bandos opuestos, con la homosexualidad como eje central y no como adorno decorativo. Otro usuario cree que la producción puede llegar a estar en varias categorías generales de los premios de la Academia de Hollywood, no solo en la de mejor película extranjera, un terreno al que el cine español apenas asoma.
La duda que se plantea no es si el resultado es bueno: es si el guion está escrito para contar una historia o para confirmar un relato previo. Uno de los comentarios vaticina, sin más base que el prejuicio, la presencia de religiosos retratados como abusadores, un recurso que para una parte del público convierte el drama en panfleto. Como ironizaba otro, el problema no es que se toquen dos temas por separado, sino que ahora se junten en la misma película.
¿Por qué se discute quién persiguió a los homosexuales en el siglo XX?
Aquí está el núcleo del choque. Frente al retrato del bando sublevado como responsable de la represión, se recuerda en el hilo que la Unión Soviética añadió en 1933 el artículo 121 a su código penal y que la persecución de la homosexualidad masculina se prolongó décadas después de la muerte de Stalin. Se afirma también que en Cuba existieron campos de trabajo para homosexuales, un episodio que, se argumenta, rara vez entra en el encuadre cuando el enemigo es Franco.
Del otro lado, los pocos comentarios favorables al proyecto responden que la represión de la dictadura sobre el colectivo es un hecho acreditado y que su reflejo en el cine estaba pendiente. Que otros regímenes hicieran lo mismo no rebaja lo ocurrido en España. La discusión, por tanto, no es sobre los hechos, sino sobre qué hechos caben en dos horas de metraje.
Lorca, Azaña y el peligro de juzgar el pasado con criterios de hoy
Aparece Federico García Lorca, de quien un comentario afirma, sin aportar pruebas, que mantuvo relaciones fluidas con conocidos falangistas, junto al debate historiográfico abierto sobre las circunstancias de su fusilamiento. También Manuel Azaña, presidente de la República, y Juan Negrín, sobre quienes se repiten afirmaciones no respaldadas relativas a su vida privada, ajenas a su legado político documentado. Mezclar la orientación sexual de un personaje histórico con un juicio moral sobre su gestión no se sostiene con documentos.
Goyas, taquilla y dinero público: la sospecha que no se apaga
La pregunta recurrente es cuánto ha costado y con qué dinero, aunque en el hilo nadie aporta una cifra. La comparación con Eduardo Casanova y con el cine de Pedro Almodóvar —del que un comentario dice que «ya está demodé»— sirve de termómetro del agotamiento: la etiqueta de «candidata al Óscar» funciona, ironiza un comentario, más como criterio de descarte que como reclamo. Otro resume el ambiente con un supuesto «éxito de cartelera en Ceuta».
La curiosidad: cómo se traduce La Bola Negra
El título ha generado su propio subdebate. Un comentario bromea con posibles traducciones al inglés: Black Ball —literal—, Dark Ball, Ebony Ball o incluso Spanish Ball, con el problema añadido de que Rogue Ball podría confundirse con una entrega de otra saga. Un ejemplo de cómo una película se discute más por su envoltorio que por su contenido.
De todas las variables del asunto —el rigor histórico, la calidad del guion, la factura pública— la que menos se discute es la que da nombre a la película. Una bola negra de billar: la que se golpea en último lugar y decide la partida.