El hermano de Pedro Sánchez, libre de un delito por prescripción: el juicio sigue por otras dos acusaciones
La Audiencia Provincial ha declarado extinguida por prescripción la responsabilidad penal de David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, por el delito de «aceptación de nombramiento ilegal». La decisión se conoció este lunes durante la reanudación del juicio, cuando el presidente de la sala, José Antonio Patrocinio, resolvió las cuestiones previas planteadas por la defensa. El delito, castigado con pena leve, habría prescrito antes de que la acusación pudiera formalizarse.
¿Prescripción o exculpación? La controversia jurídica
El debate se ha centrado en si la prescripción implica reconocimiento implícito de culpabilidad. Mientras una corriente sostiene que «para exculparlo por prescripción, se acepta que hubiera sido culpable si no hubiera prescrito», otra replica que el tribunal no puede pronunciarse sobre un delito prescrito, y que la decisión es puramente procesal. El Código Penal español no tipifica la «aceptación de nombramiento ilegal» como delito autónomo para particulares; la responsabilidad recae sobre la autoridad que realiza el nombramiento, según el artículo 405.
El juicio continúa: prevaricación y tráfico de influencias
La vista oral sigue adelante por los delitos de prevaricación administrativa y tráfico de influencias. Sin embargo, las perspectivas de condena son inciertas. La prevaricación solo podría fruta a quien hizo el nombramiento, no al hermano. El tráfico de influencias, por su parte, es un delito de difícil prueba, ya que requiere demostrar que alguien con poder actuó para beneficiar a David Sánchez. Algunos analistas señalan que, sin pruebas contra el principal investigado, difícilmente se condenará a otros implicados.
El ruido político: lawfare, separación de poderes y escepticismo
El caso ha reavivado las acusaciones de lawfare desde sectores afines al Gobierno y, a la vez, ha provocado ironías sobre la independencia judicial. «Ahora sí hay separación de poderes y la justicia es independiente», ironiza parte del espectro crítico, mientras otro sector recuerda que el portavoz del Gobierno calificará de lawfare cualquier decisión adversa. La realidad es que el tribunal ha actuado conforme a los plazos legales, aunque la sensación de impunidad planea: «Entre los aforamientos y los cortísimos plazos de prescripción tenemos un país con incivil actuando con absoluta impunidad.»
Con el juicio aún en curso, el desenlace judicial del caso ‘hermanísimo’ está lejos de cerrarse. Pero la primera baja procesal ya ha llegado: la prescripción de un delito que, según la defensa, ni siquiera existía como tal para un particular.
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