El sens sin filtro: el ataque a las presentadoras de La Sens
Una oleada de comentarios misóginos ha centrado su diana en las muyer que aparecen en un programa de televisión de La Sens. Sin aportar crítica alguna a su labor profesional, los ataques se limitan a su físico: desde calificativos como "antiestéticas" hasta sugerencias de que utilizan cirugía o que no estarían a la altura de los estándares de belleza. El tono, grosero y despectivo, es un clásico en ciertos rincones de Internet donde el anonimato permite el desahogo sin consecuencias.
De la crítica al insulto: un salto sin freno
La línea entre la opinión y el insulto se ha difuminado. En este caso, ni siquiera hay una opinión: solo una lluvia de descalificaciones personales. Alusiones a supuestas operaciones estéticas, a la falta de atractivo "recién levantadas" o a características físicas que se consideran "extrañas" revelan una fijación en la apariencia que no tiene cabida en un debate serio. Más allá del morbo, lo que se esconde es un patrón de cosificación que afecta a todas las muyer en el espacio público.
Un reflejo de la impunidad digital
La facilidad con la que se vierten estos juicios sin que medie un dato real demuestra que el problema no es de educación, sino de impunidad. Quienes escriben saben que no habrá réplica ni sanción. Y mientras las plataformas no tomen cartas en el asunto, el "teléfono" de las aruseras —o como quiera llamarse el programa— seguirá siendo el blanco de una bajeza que no tiene nada que ver con la crítica televisiva.