La abracadabrante metamorfosis de ibai llanos: de rellenito de las harinas a ser un apuesto jovenzuelo

Ibai Llanos durante su cambio físico, de pie junto a una báscula en un gimnasio con luz natural

Ibai Llanos baja de 100 kilos: 52 en un año​

El 26 de junio de 2025, exactamente doce meses después de arrancar su cambio físico, Ibai Llanos se subió a una báscula y el marcador devolvió 99,3 kilos. Venía de 152. El streamer vasco, uno de los creadores de contenido más grandes del país, arrancó el proceso el 26 de junio de 2024 tras ganar la Kings World Cup, obligado por el reto que salió del comentario más votado de una publicación. Un año después, presume de cifra y de camiseta: la misma con la que empezó.

Los números que él mismo ha ido publicando en TikTok son, según su propio relato: 123 vídeos de cambio físico, 2.000 millones de visitas acumuladas, una media de 10 kilómetros caminados al día —unos 3.650 kilómetros en total, Camino de Santiago incluido— y 240 entrenamientos de fuerza en doce meses. Empezó con cuatro sesiones semanales y lleva seis meses con cinco. Su peor registro conocido son los 166 kilos de 2022. El objetivo declarado era bajar de 100. Lo ha cumplido por 700 gramos.

¿Cuánto peso se puede perder en un año sin cirugía?​

La respuesta rápida es que depende del punto de partida. Un cuerpo que pesa 150 kilos gasta mucha más energía en cualquier actividad que uno de 80, y el déficit calórico se genera con relativa facilidad al principio. Eso explica que los primeros 20 o 30 kilos caigan rápido y que el ritmo se frene después. El propio Ibai reconoce que llevaba dos semanas estancado en 101-102 kilos antes de bajar a 99,3.

El cálculo que él mismo ofrece —4,3 kilos perdidos al mes— es consistente con lo que la literatura clínica considera un ritmo agresivo pero sostenible en obesidad mórbida. La duda que sobrevuela cualquier caso así es siempre la misma: ¿hay química de por medio? En el material consultado no hay ninguna prueba de ello, solo sospechas lanzadas al aire. Quien afirma que ha usado Ozempic lo hace sin aportar un solo dato. Quien lo niega tampoco tiene acceso a sus analíticas.

Lo que sí está documentado es su historial de ejercicio: hay vídeos en su canal donde entrena con Topuria, y el volumen de caminata declarado —10 kilómetros diarios, todos los días— no es un paseo dominical. Es una hora y media larga de actividad aeróbica sostenida, acumulada durante 365 días. La aritmética no cuadra con la imagen del gordo que se deja caer en el sofá.

El escepticismo del foro: «pesando 150 kilos es muy fácil perder 50»​

La recepción del caso en los foros de actualidad ha sido todo menos entusiasta. Una corriente dominante sostiene que el mérito es relativo: a mayor peso inicial, mayor facilidad para perder los primeros kilos, y el verdadero reto empieza ahora. «Es que pesando 150 kilos es muy fácil perder 50, incluso sin levantar el culo del sofá», resume una intervención. La tesis tiene base fisiológica, pero ignora un detalle: mantener el déficit durante doce meses seguidos, con la misma camiseta y la misma rutina, no lo hace casi nadie. La mayoría abandona en la semana seis.

Otra línea de crítica apunta al supuesto atajo farmacológico. Se menciona el Ozempic como explicación alternativa, aunque nadie aporta pruebas. Hay quien va más allá y augura efectos secundarios graves —problemas renales, pancreáticos, incluso ceguera— sin citar ninguna fuente. Es el tipo de afirmación que conviene tratar como lo que es: una sospecha sin respaldo, no un hecho.

El tercer frente es el más incómodo. Una parte del material sostiene que el cambio físico responde a una estrategia de negocio: el personaje público necesita mantenerse en el candelero y el cuerpo forma parte del producto. «Ibai Llanos es una puta que se debe a su público y es capaz de sufrir y renunciar a su personalidad con tal de mantenerse en el candelero», se llega a escribir. La acusación no tiene prueba alguna, pero conecta con una sospecha más amplia: la de que todo lo que hace un creador de contenido es, por definición, contenido.

La bariátrica como atajo: el caso que se cuela en la conversación​

En paralelo al caso Ibai, el material recoge una discusión sobre cirugía bariátrica que ilustra bien el doble rasero. Un participante cuenta el caso de un conocido que se sometió a una reducción de estómago en la Seguridad Social y se ahorró, en sus palabras, «cinco años de gimnasio en plan seriote». La intervención pública se justifica cuando hay obesidad mórbida y problemas de salud graves asociados.

La respuesta no se hizo esperar: «yo a esa gente que no se cuidan los retiraba de la seguridad social y apoquinen con el problema que ellos crearon». El argumento, repetido en muchos foros, ignora que la obesidad mórbida es una enfermedad crónica y que la cirugía no es un capricho estético. También ignora que el paciente en cuestión, según el relato, trabaja y cotiza.

El contrapunto lo pone la experiencia directa: hay quien recuerda que a su primera mujer le extirparon el estómago entero por un cáncer y quedó anémica de por vida, porque el hierro necesita el estómago para absorberse. La conclusión que se extrae es que la cirugía no es un atajo gratuito: es una mutilación funcional con consecuencias permanentes. Y que quienes la eligen como primera opción suelen acabar peor que quienes intentan el camino largo.

El problema no es bajar: es mantenerse​

La parte más útil de todo el material no tiene que ver con Ibai. Es la que habla de recaídas. «Yo bajé 20 kilos hace 10 años, tardé como 6 meses y los recuperé y concreces en 3 meses», cuenta un participante. La estadística es implacable: la mayoría de las pérdidas de peso se recuperan en un plazo de dos a cinco años, y no por falta de voluntad, sino porque el cuerpo tiene memoria metabólica y el entorno empuja en dirección contraria.

La explicación que se ofrece en el material es razonable: las dietas son procesos temporales que terminan cuando se alcanza el objetivo, y entonces el sujeto vuelve a los hábitos que le llevaron al punto de partida. El cambio real, el que se sostiene, no es una dieta: es una identidad distinta. Alguien que se convierte en persona deportista no hace dieta, simplemente no come basura. La diferencia es semántica pero decisiva.

El propio Ibai lo ha insinuado: «seguiré entrenando y seguiré subiendo contenido relacionado con hábitos saludables». Si mantiene esa rutina cuando ya no haya kilos que perder, el caso será la excepción. Si vuelve a los 150 en dos años, será la norma. La apuesta está abierta.

Lo que dice el cuerpo después de 52 kilos​

Hay un aspecto del que casi nadie habla y que el material sí recoge: el aspecto físico tras una pérdida tan rápida. «A los gordos sebosos que adelgazan tantos kilos en tan poco tiempo se les queda cara de sidoso, enfermo terminal», escribe alguien. La descripción es despectiva, pero apunta a un fenómeno real: la piel no se retrae al mismo ritmo que el tejido adiposo, y el resultado son pliegues y flacidez que no desaparecen solos. «No hay apariencia de Ozempic, estaría más delgado y más colgado», tercia otro.

La discusión sobre si está «más feo ahora delgado que cuando estaba gordo» es puro ruido, pero esconde una pregunta legítima: ¿qué pasa con el cuerpo cuando se le somete a una transformación de este calibre en doce meses? La respuesta honesta es que nadie lo sabe con certeza, porque cada cuerpo responde distinto. Lo que sí se sabe es que el ritmo de 4,3 kilos mensuales está por encima de lo que muchos médicos recomiendan, y que la masa muscular se pierde si no se compensa con entrenamiento de fuerza. De ahí los 240 entrenamientos.



El caso Ibai Llanos tiene algo de espejo deformado de una obsesión nacional: la de que el cuerpo es un proyecto y la salud, una métrica. Ha bajado 52 kilos en un año, ha documentado cada paso y ha convertido el proceso en contenido. Si dentro de dos años sigue en 99, habrá ganado la apuesta. Si vuelve a 150, habrá confirmado el pronóstico de quienes sostienen que esto no es un cambio, sino un paréntesis. La báscula, como siempre, tendrá la última palabra.
💬 LO QUE DICEN LOS FOREROS
«Es que pesando 150 kilos es muy fácil perder 50, incluso sin levantar el culo del sofá. Sólo con salir un par de horas al día a que te de el sol, controlar el estrés, hacer 2-3 comidas diarias y dejar los doritos y cuidar el sueño lo tienes hecho.»
— Donnie · facilidad de perder peso
«Más dificil aun que bajar es mantenerse en ese peso. Yo bajé 20 kilos hace 10 años, tardé como 6 meses y los recuperé y concreces en 3 meses.»
— deckard009 · dificultad de mantenerse
«La seguridad social , cuando es morbido y tienes problemas de salud graves te lo hacen. El hijo puta se ha ahorrado cinco años , cuatro horas diarias de entrenamiento y una dieta muy muy estricta.»
— recadero · cirugía bariátrica pública
📊 OPINIONES
Peso aproximado de cada postura en el debate. No es una encuesta.
Mérito personal y esfuerzo sostenido35%
Facilidad por el peso de partida30%
Sospecha de atajo farmacológico20%
Estrategia de negocio y personaje15%
📈 EN CIFRASEvolución del peso de Ibai Llanos
2022: 166 kg166 kg2022Junio 2024: 152 kg152 kgJunio 2024Junio 2025: 99,3 kg99,3 kgJunio 2025
Cifras tal como se citan en el hilo; no son una fuente oficial.
Ver los datos
2022166 kg
Junio 2024152 kg
Junio 202599,3 kg
📌 DATOS
Ibai Llanos pasó de 152 kilos a 99,3 kilos en un año
Su peor peso registrado fueron 166 kilos en 2022
Perdió 4,3 kilos al mes de media durante doce meses
Caminó unos 10 kilómetros diarios, 3.650 kilómetros en total
Acumuló 240 entrenamientos de fuerza y 123 vídeos de cambio físico
📅 EVOLUCIÓN
2022 Ibai Llanos alcanza su peor peso registrado: 166 kilos
Junio 2024 Gana la Kings World Cup y arranca el cambio físico el día 26, tras el reto del comentario más votado
2024-2025 Sube 123 vídeos de cambio físico y acumula 2.000 millones de visitas en TikTok
Primeros meses Entrena cuatro veces por semana y camina una media de 10 kilómetros diarios
Últimos seis meses Sube a cinco entrenamientos semanales de fuerza, hasta 240 sesiones anuales
Junio 2025 Se pesa en el primer aniversario: 99,3 kilos, por debajo del objetivo de 100
🔗 FUENTES
Marca ↗
Cobertura del cambio físico y declaraciones de Ibai Llanos
💬 POR QUÉ PARTICIPAR
✓El desglose completo de los 3.650 kilómetros caminados, con el Camino de Santiago incluido y el cálculo de hasta dónde habría llegado
✓La discusión sobre cirugía bariátrica y el caso concreto de una reducción de estómago en la Seguridad Social que se ahorró cinco años de gimnasio
✓El testimonio de quien bajó 20 kilos en seis meses y los recuperó con creces en tres, y por qué eso importa más que el caso de Ibai
Este es un resumen del hilo. La discusión completa incluye 136 respuestas con datos, fuentes y análisis que solo están disponibles para usuarios registrados. Crea tu cuenta en 30 segundos para acceder al debate completo y participar.
Descargo de responsabilidad: Este artículo no constituye consejo médico. Cualquier proceso de pérdida de peso debe supervisarse por profesionales sanitarios.
Te estás perdiendo 136 mensajes
Esto es un resumen. El hilo original está entero ahí dentro.
Leer el hilo completo →
Registro en 30 segundos
Resumen elaborado con IA a partir del debate de la comunidad — 136 respuestas analizadas. Última actualización: .

Estadísticas del foro

Temas
2.054.105
Mensajes
58.277.834
Miembros
190.951
Último miembro
EnriSor

El blog de burbuja.info

Volver