¿Vale la pena jubilarse en Tailandia con 1.250 euros al mes?
El caso de Rafa Ruiz, un mallorquín que cambió la isla por Tailandia al jubilarse con una pensión de 1.250 euros, ha reabierto el debate sobre la viabilidad del éxodo de jubilados españoles hacia el sudeste asiático. Ruiz asegura que en Tailandia su dinero rinde más, pero las experiencias previas y los cambios normativos apuntan a que no todo es color de rosa.
El espejismo del bajo coste de vida
Una de las trampas más repetidas es el mito de que con un euro se come todo el día. La realidad es que, aunque el coste de vida es menor, necesitas bastante más. A ello se suma que muchos llegan sin vivienda en España, habiendo vendido sus pertenencias o con apenas 15.000 euros de ahorro como garantía –el mínimo exigido para el visado de retiro tailandés. Cuando el dinero se acaba o la salud falla, volver no es tan sencillo. El sistema sanitario tailandés no es gratuito y, en caso de necesidad grave, el regreso a España puede ser un calvario logístico y económico.
Expectativas irreales y salud
Junto a las cuentas alegres, aparecen fantasías como la de encontrar pareja joven o ser tratado como alguien importante. La realidad es que, sin red familiar y con una pensión ajustada, la soledad y la precariedad son compañeras frecuentes. Además, quienes no han cuidado su salud física pueden encontrarse con limitaciones serias a partir de los 60, y en Tailandia la atención médica de calidad es privada y cara.
Tailandia endurece las condiciones
El país asiático está limitando la entrada de jubilados extranjeros, especialmente de británicos y australianos. España aún no está en el punto de mira, pero el flujo creciente de pensionistas –muchos con ingresos bajos– podría acelerar restricciones. Por ahora, son pocos los que se van, pero cuando se conviertan en legiones, la ecuación puede volverse insostenible.
Los que defienden la mudanza argumentan que siempre se puede regresar. Quienes la critican señalan que, para entonces, puede ser demasiado tarde: sin casa, sin ahorros y con la pensión ya dilapidada. El dilema de fondo es si una pensión media de 1.250 euros es suficiente para un retiro digno en cualquier lugar del mundo. Tailandia parece una solución, pero solo para los que entienden que no es un paraíso barato, sino un país real con sus propias reglas y costes.