Rivas escolariza a su hijo en España pese al auto de la jueza
El equipo jurídico de Juana Rivas confirmó que su hijo Daniel, de once años, ya está matriculado en un colegio español y celebrará su cumpleaños «en la casa en la que quiere estar». La jueza de violencia de género de Granada había ordenado su regreso inmediato a Italia con el padre, Francesco Arcuri. El equipo jurídico de la madre ha comunicado que se pasa la resolución «por el papo» y que el niño se queda.
Qué dice el auto de la jueza de Granada
La resolución ordena que el menor vuelva a Italia con su progenitor. La jueza de violencia de género frena en seco la estrategia de Rivas y ordena el retorno. Pero el equipo jurídico de la madre ya ha comunicado que se pasa la resolución «por el papo» y que el niño se queda. Hay quien sostiene que la escolarización previa demuestra que la táctica estaba diseñada de antemano: traer al crío en Navidad y no devolverlo.
Hay quien sostiene que Arcuri sabía lo que iba a pasar y aun así dejó venir al menor. Otros apuntan que el padre no tenía elección: si desobedecía cualquier resolución, aunque fuera una multa de tráfico, le quitaban la custodia. Algunos participantes ironizan con que el convenio de La Haya de 1954 es «papel higiénico en el Ministerio de Igualdad». Hay quien afirma que en España la sustracción de menores solo parece aplicarse a padres, nunca a madres.
El coste real de un pulso judicial que pagamos todos
El bufete que lleva el caso no es barato: exfiscales, exjueces, catedráticos. Rivas es prácticamente insolvente. No tiene ocupación conocida más allá de un taller municipal en Maracena, montado por el ayuntamiento socialista para que cumpliera la pena de trabajos comunitarios tras su condena inicial. El cálculo completo de quién paga qué daría para un informe aparte; la sospecha de que el contribuyente asume el 100% no ha sido desmentida.
La jueza ordena, la madre desobedece, el padre paga. El hijo mayor ya declaró en un vídeo grabado por la propia Rivas; el hermano menor, de diez años, refutó esas declaraciones ante la corte de Cagliari, según relata un participante. Las cautelares solicitadas fueron desestimadas. La custodia del padre sigue intacta.
El fiscal italiano reabre el caso y el juez pierde la paciencia
Un nuevo fiscal llegó al caso el otoño pasado y decidió reabrir el proceso. Al juez de Cagliari le sentó como una patada en los cojones que un recién llegado le enmendara la plana, pero aceptó reabrir para evitar el conflicto. Ahora el juez estampa un auto apercibiendo a Rivas de lo que pasará si el crío no está en Italia en la fecha ordenada por el convenio de paternofiliales.
La política se ha metido de lleno. Una ministra de Igualdad tuiteó que las instituciones reconocen el riesgo de que Daniel conviva con su padre y que obligarle a ello es violencia. El tuit tiene 43 likes. Ni el tato.
Los niños, en medio del fuego cruzado
El mayor vivía con el padre desde 2017. El pequeño, también hasta estas Navidades. Las declaraciones del hermano mayor han puesto un nudo en el estómago a más de uno. Otros recuerdan que el menor desmintió ante funcionarios de protección de menores. La politización del caso, dicen, ha hecho más daño que bien.
Queda la duda de qué pasará cuando el chaval cumpla los dieciocho. Si liquida y se lo gasta. Si deja deudas. Si alguien le explica algún día que fue moneda de cambio en una guerra que no era la suya.