No hombre, si ya sabemos que «no le defiendes». Lo que haces es escribirle la hoja de servicios completa a un señor que acabas de decir que te da igual.
El hilo: «¿Es un poco ridículo esto del yate?»
Tú: «NO LE DEFIENDO, PERO HA GANADO CADA EURO, ES UN EMPRESARIO, PAGA A LOS CURRITOS, SOLO BIEN A LOS ALTOS MANDOS, LA ENVIDIA ROJA ES EL CÁNCER DE ESTE PAÍS».
Pues menos mal que no le defiendes.
Y lo de «mientras tú estás criticando él está en el yate» es especialmente entrañable. Es el argumento definitivo del subalterno imaginario: si no puedes rebatir lo que se dice, señala que el otro tiene menos dinero que el objeto de la conversación.
Aplicado a cualquier cosa es maravilloso:
—«Ese Ferrari hace un ruido horrible.»
—«Pues tú no tienes Ferrari.»
—«Ese tío dice […].»
—«Pues él gana más que tú.»
—«Se está gastando una barbaridad en una patidifusez.»
—«ENVIDIA ROJA.»
No estás defendiendo sus ideas, estás defendiendo su cuenta corriente.
Y lo de «él se ha ganado cada euro» ya es directamente confiar en la biografía oficial del personaje como si hubieras sido su auditor.
Pero tranquilo, que seguramente algún día llegará tu momento. Jose Elías seguirá sin saber que existes, pero al menos podrás decir que defendiste su honor en Burbuja.info.