Italia planta a España: suspende Schengen por la crisis de Ceuta
Italia no tiene frontera terrestre con España, pero acaba de suspender el acuerdo de Schengen que permite viajar sin controles entre ambos países. La medida, anunciada este viernes, convierte la crisis migratoria de Ceuta en un problema comunitario de primera división.
El Ministerio del Interior italiano no solo ha activado los controles en vuelos y barcos con España: también ha pactado con París reforzar la frontera franco-italiana. O sea, el problema de Ceuta se contesta en los Alpes.
El pulso migratorio que tensa a la UE
La entrada masiva de migrantes desde Marruecos al enclave de Ceuta ha desatado las críticas de una decena de países socios. Roma ha decidido no esperar a Bruselas y ha movido ficha por su cuenta. La suspensión afectará a los viajeros aéreos y marítimos, pero el gesto más significativo es el acuerdo con Francia para blindar la frontera terrestre. Se trata de un mensaje claro: la gestión de la frontera sur española ya no se ve como un asunto interno.
Reacciones encontradas y una pregunta incómoda
Hay quien sostiene que España ha demostrado una incapacidad crónica para controlar sus fronteras y que el resto de la UE tiene derecho a protegerse. No falta quien exige responsabilidades políticas al Gobierno. En el lado opuesto, se argumenta que Italia actúa por interés propio, no por solidaridad, y que el refuerzo de la frontera franco-italiana apunta directamente a los menores extranjeros no acompañados que entran por España y siguen camino hacia Francia. La pregunta queda en el aire: si Italia y Francia blindan sus fronteras, ¿qué hará España con la presión acumulada en Ceuta? Y, sobre todo, ¿cuánto aguantará Schengen antes de que cada país opte por su propia valla?