Irene Montero admite "caiditas" con gente de derechas: ¿hipocresía o normalidad?
La eurodiputada de Podemos Irene Montero ha reconocido en el programa "El Sótano Club" que ha tenido relaciones con personas de derechas, lo que ha reabierto el debate sobre la coherencia entre el discurso político y las preferencias personales. Durante la entrevista con Alba Carrillo, Montero afirmó que ahora es difícil ligar para las mujeres porque "esto está lleno de nazis y a un nazi no te lo puedes tirar", y al ser preguntada por sus propias experiencias, confesó: "He tenido alguna caidita".
La declaración, realizada con tono jocoso, contrasta con el conocido eslogan de izquierdas "Aunque tengas una mala racha, no te líes con un facha", que Carrillo recordó durante la conversación. Montero se solidarizó con la presentadora, quien también admitió haber tenido "malas rachas" con hombres de derechas.
Las reacciones en redes no se han hecho esperar. Mientras unos ven en sus palabras una muestra de honestidad sobre la complejidad de las relaciones en un entorno polarizado, otros consideran que delata una doble moral: condenar a la derecha en público pero compartir intimidad en privado. La candidata de Sumar, Yolanda Díaz, evitó valorar el asunto, aunque fuentes cercanas aseguran que "cada cual es libre en su vida personal".
El incidente, trivial en apariencia, pone sobre la mesa hasta qué punto la política impregna la esfera íntima. Montero, que ha hecho de la lucha feminista su bandera, se topa con la paradoja de que sus "caiditas" cuestionan el relato de confrontación permanente con el adversario. Quizá el problema no sea acostarse con un facha, sino que lo sepan los tuyos.