Irán afirma destruir F-15 en Jordania; Ammán desmiente daños
La Guardia Revolucionaria iraní ha reivindicado un ataque con misiles y drones contra la base aérea de Al-Azraq, en Jordania, asegurando que destruyó una flota completa de cazas F-15 y ocho drones MQ-9 Reaper, además de reducir hangares a escombros. La agencia Tasnim difundió la información como «detalles confirmados», pero sin aportar imágenes satelitales ni pruebas verificables.
Por su parte, el gobierno jordano declaró haber interceptado cuatro drones iraníes y negó víctimas o daños materiales. Las versiones son diametralmente opuestas, lo que sitúa el incidente en el terreno de la propaganda bélica. Sin acceso independiente a la base, ni imágenes posteriores al ataque, la reconstrucción de los hechos sigue siendo especulativa.
Analistas señalan que ambas partes tienen incentivos propagandísticos: Irán necesita mostrar capacidad de golpear infraestructura estadounidense; Jordania y EE.UU., minimizar el impacto para evitar una escalada incontrolable. La ausencia de confirmación independiente —ni satélites comerciales ni fuentes sobre el terreno— deja la pregunta abierta.
Lo único seguro es que el incidente eleva la tensión en Oriente Medio. Pero, como suele ocurrir, la verdad operativa queda sepultada bajo dos relatos en guerra.