Irán avisa a Trump: arsenal del stock y luego lo nunca visto
La madrugada del sábado, el Ministerio de
Defensa israelí anunció un ataque «preventivo» contra Irán para «eliminar las amenazas al Estado de Israel». Horas después, Donald Trump confirmaba que las fuerzas de Washington se sumaban a la agresión. La respuesta iraní no tardó: varias oleadas de misiles balísticos hacia Israel y, después, ataques contra bases estadounidenses repartidas por la región. En ese contexto, el general del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica Ebrahim Jabbari soltó la frase que da título al asunto: primero se usará todo el armamento del
stock, y luego algo que, según él, nunca se ha mostrado.
Qué poder tienen los misiles hipersónicos Fattah-1
Irán no lanzó solo lo que tenía a mano. Entre el material empleado aparecen los misiles hipersónicos Fattah-1, presentados como la punta de lanza tecnológica del arsenal persa. La pregunta que sobrevuela cualquier análisis es cuántas unidades reales existen de cada modelo, y ahí el mutismo es total.
Las cifras exactas de arsenales son secretos de Estado bien guardados. Ni los servicios de inteligencia occidentales manejan datos ciertos, así que lo que circula son estimaciones de
think tanks y filtraciones interesadas. Para la familia Khorramshahr, por ejemplo, las versiones anteriores se calculaban en decenas de unidades operativas, no centenares. Del modelo más avanzado, menos todavía.
Cuánto puede aguantar cada bando en el factor tiempo
El aguante logístico de Estados Unidos es casi ilimitado; el político, muy limitado. El Pentágono puede sostener esta intensidad de operaciones durante meses, pero si las bajas se multiplican y el precio de la gasolina se dispara en el surtidor, el Congreso y los medios se le echan encima en semanas. Su reloj corre más rápido que el militar.
Israel mantiene una defensa aérea alta con ayuda aliada, aunque su aguante económico es otra cosa. Irán, en cambio, apuesta por la resistencia prolongada. Un analista político citado por medios rusos sostiene que el país está listo para una guerra muy larga y que seguirá luchando hasta que Washington y Tel Aviv sean derrotados. Es propaganda de guerra, sí, pero también una declaración de intenciones sobre el tipo de conflicto que se prepara.
El precio del crudo y el oro tras los primeros ataques
La mañana siguiente al inicio de las hostilidades, el crudo daba un salto bestia. El Brent rozaba los 95 dólares y el WTI superaba los 91. Los mercados asiáticos abrían con caídas superiores al 2% en el Nikkei y el Hang Seng. El oro se disparaba por encima de 2.450 dólares la onza y el yen y el franco suizo se fortalecían, el clásico refugio en estos casos.
La plata seguía al oro con la exageración típica del metal menor: rondaba los 30,5 dólares la onza, con una relación oro/plata en torno a 80:1. Es un mercado mucho más ilíquido y manipulable, donde los contratos de papel mandan. Para cobertura a corto plazo, el oro es más predecible; la plata es para quien acepta volatilidad a cambio de más recorrido.
El incendio en Riad y la entrada de Londres y Berlín
Fuentes iraníes difundieron que la inteligencia de la Guardia Revolucionaria detectó militares estadounidenses en un hotel de la capital saudí. Poco después llegaban informes desde Riad sobre el incendio del Hyatt Regency, supuestamente alcanzado por drones Shahed. Conviene tomarlo con pinzas: son fuentes de parte y el humo informativo es espeso.
Mientras, Reino Unido y Alemania anunciaban su disposición a usar fuerzas para «brindar asistencia a Israel». El gobierno de Keir Starmer hablaba de aviones de la Real Fuerza Aérea y barcos de la Marina Real para interceptar misiles y drones iraníes; Alemania apuntaba en la misma dirección. Para algunos analistas, esa entrada aliada revela que las defensas aéreas israelíes no bastan por sí solas.
Qué busca Trump con su operación Furia Épica
Trump declaró a Axios que tiene varias «salidas» para la campaña militar. «Puedo tomar el control total a largo plazo, o terminarlo en dos o tres días y decirles a los iraníes: nos vemos en unos años, si empiezan a reconstruir», dijo desde Mar-a-Lago. En cualquier caso, añadió, les llevará varios años recuperarse del ataque.
Eso no es un plan militar, es un titular para la galería. Lo único que indica es que quiere flexibilidad para vender el resultado que más le convenga. Si la operación sale barata en bajas, será misión cumplida en 72 horas. Si se complica, el relato cambiará.
El problema de fondo es que eliminar a una figura, incluso a la cúpula, no desmonta una estructura de poder enquistada durante décadas, con sus negocios, milicias y lealtades. Y si Irán guarda de verdad algo que no ha enseñado, el que saca la pistola para exhibirla suele ser el que menos la usa.