Acceso directo a bolsas asiáticas: por qué comprar acciones chinas es casi misión imposible
Un inversor particular con ahorros en Interactive Brokers y experiencia en mercados europeos y americanos se topó con un muro al intentar comprar acciones directamente en la bolsa de China y Vietnam. Tras descartar ETFs y productos cotizados en Nueva York o Fráncfort, buscó un broker local tipo Huatai Securities o Guotai Junan. La respuesta de los que ya han explorado ese terreno es tajante: para un minorista con capital pequeño, la vía directa no existe.
El cortafuegos regulatorio chino
Los mercados de valores de China continental (Shanghái y Shenzhen) están cerrados a la inversión extranjera directa. La única opción para no nacionales pasa por la Bolsa de Hong Kong, un mercado con reglas distintas y que cotiza en dólares de Hong Kong. Quienes quieren exposición a empresas chinas sin salir de su bróker habitual recurren a las VIEs, estructuras corporativas que permiten a firmas chinas cotizar en EE.UU. o Europa. Interactive Brokers ya ofrece acceso a Hong Kong y, gracias al programa Stock Connect, permite operar algunas acciones de Shenzhen seleccionadas, pero sin la libertad de elegir cualquier valor.
El espejismo de los ETFs emergentes
Ante la imposibilidad de comprar acciones concretas, la alternativa más simple son los fondos cotizados de mercados emergentes. Un dato que descoloca: según la composición de los principales ETFs de emergentes, la exposición a China y Taiwán suma cerca del 50% del índice, con China en torno al 30% y Taiwán otro 20%. Esto significa que quien compra un fondo de emergentes ya está haciendo una apuesta asiática de facto, aunque sea de forma indirecta.
Vietnam, otro frente cerrado
El interés por Vietnam, mencionado por el inversor como posible destino para ahorros a largo plazo, se enfrenta a una realidad similar: sin un broker local –que suele exigir grandes volúmenes–, el minorista europeo apenas tiene vías de acceso directas. La opción recurrente es el ETF, pero eso contradice el enfoque de quien prefiere seleccionar empresas una a una.
Cierra el análisis un dato que da que pensar: mientras la regulación china mantiene sus mercados blindados, la exposición indirecta a través de fondos internacionales ya es masiva. Pero para el inversor que quiere elegir sus propias batallas, las puertas siguen cerradas.