Randonautica: la app que prometía el azar y despertó conspiraciones
Randonautica se ha convertido en la respuesta a una pregunta recurrente: ¿qué aplicación enviaba a la gente a coordenadas aleatorias cercanas para «descubrir algo»? La herramienta, popular durante los primeros meses de la pandemia, genera puntos basados en un generador de números aleatorios cuánticos. Lo que parecía un juego de exploración urbana ha alimentado toda una mitología.
Del espionaje a la simulación
Las teorías sobre su origen son variadas. Una corriente apunta a los servicios de inteligencia, que crearían este tipo de aplicaciones a través de las grandes plataformas tecnológicas. Otra más metafísica sostiene que su verdadera función no era descubrir lugares, sino romper el determinismo de la realidad entendida como simulación: un acto aleatorio dentro de un sistema programado tendría un efecto perturbador. Se menciona también que en realidad funcionaba como un bot de Telegram, y su vinculación con el denominado proyecto Fatum.
Mientras tanto, la aplicación ha pasado a ser de pago, lo que no ha frenado la aparición de alternativas como una enfocada a la visión remota en Google Play. La ironía del azar es que algunos apuntan a la aplicación de citas por excelencia como la más predecible: siempre llevaba al mismo tipo de establecimiento.
Si la intención era romper la programación, lo único que se ha roto es el bolsillo. Pero no sería extraño que, con la fiebre de la inteligencia artificial, esta vieja herramienta vuelva a vestirse de misterio. O que se quede en anécdota de la era de la pandemia.