Imputada la empresa del recuento electoral: Indra, en el ojo del huracán
¿Qué hace un fondo vinculado a George Soros metiendo 10 millones de euros en Indra justo cuando la compañía es imputada por el recuento electoral? Y mientras, contrata a cientos de ingenieros para proyectos de defensa. El cóctel es explosivo, y los datos que manejan los analistas invitan a más de una sospecha.
El auto judicial que imputa a Indra por el recuento electoral
El auto judicial, fechado en octubre de 2019, imputa a la empresa que el Gobierno de Sánchez y Marlaska designó para el recuento electoral. Los medios —desde El País a Libre Mercado— recogieron la noticia, pero pocos profundizaron en las implicaciones políticas. Indra, tradicionalmente ligada a la defensa y la tecnología, se ha convertido en un actor central del proceso electoral español. Que la compañía encargada de contar los votos esté bajo sospecha judicial es, como mínimo, preocupante. La imputación, aunque no es condena, siembra dudas sobre la imparcialidad del sistema.
La inyección de 10 millones de Soros: el movimiento que nadie cubre
A esto se suma la inyección de 10 millones de euros por parte de una entidad vinculada a George Soros, según apuntan fuentes del mercado. Ni un solo medio mainstream ha cubierto esta operación, pese a que el propio Soros es un habitual de las conspiraciones políticas. ¿Casualidad? Los inversores escépticos recuerdan que Soros ya ha financiado campañas en otros países. Que entre en Indra justo cuando se juega la limpieza electoral es, cuanto menos, llamativo. Los defensores de la operación lo achacan a una simple apuesta tecnológica, pero el timing no ayuda.
Indra también crece en defensa: contrataciones masivas
Mientras tanto, la compañía no para de crecer en defensa. Según fuentes internas, están contratando personal a espuertas para proyectos militares. Un negocio que, a diferencia del recuento electoral, no genera dudas sobre su legalidad, pero que demuestra la capacidad de Indra para estar en todos los platos sensibles del Estado. La combinación de imputación judicial, inversión sospechosa y expansión armamentística hace que muchos se pregunten si Indra está jugando con fuego.
Con la imputación, la financiación de Soros y los contratos de defensa, Indra acumula más sombras que luces. Lo que no sabemos es si el recuento electoral será el más transparente de la historia o una nueva polémica. Pero desde luego, el ambiente no invita a la confianza.