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Feijóo afirma que no indultará a corruptos, pero el PP ha respaldado indultos a cargos condenados por corrupción, lo que convierte la promesa en un problema de credibilidad para su partido. La promesa de **Alberto Núñez Feijóo** de no indultar a corruptos si llega a La Moncloa suena contundente en un mitin. El problema es que su propio partido ha avalado indultos a cargos del PP condenados por corrupción.
Feijóo afirma que no indultará a corruptos, pero el PP ha respaldado indultos a cargos condenados por corrupción, lo que convierte la promesa en un problema de credibilidad para su partido.
La promesa de Alberto Núñez Feijóo de no indultar a corruptos si llega a La Moncloa suena contundente en un mitin. El problema es que su propio partido ha avalado indultos a cargos del PP condenados por corrupción. La contradicción no es nueva, pero en campaña electoral se convierte en un arma arrojadiza que sus rivales no van a soltar.
Feijóo ha repetido que no indultará a corruptos. La frase funciona en el marco de las elecciones del 29 de noviembre, donde el PP necesita movilizar a un electorado cansado de casos de corrupción. Pero el historial del partido incluye indultos a cargos condenados. No es una hipótesis: ha ocurrido. La distancia entre lo que se dice en un atril y lo que se firma en el Consejo de Ministros es la medida exacta de la incoherencia.
El indulto es una figura que permite al Gobierno perdonar una pena. No borra el delito, pero sí la condena. Su uso político ha crecido en España en las últimas décadas. El PP lo ha criticado cuando lo usaba el PSOE y lo ha defendido cuando le tocaba firmarlo. Esa flexibilidad no es exclusiva de un partido, pero en campaña se convierte en un problema de coherencia. La promesa de Feijóo choca con la letra pequeña de su propio historial.
El votante que castiga la corrupción tiene dos opciones: creer la promesa o mirar los hechos. La cita del 29 de noviembre no es solo una fecha electoral. Es el momento en que el PP necesita que su discurso anticorrupción sea creíble. Si el historial lo desmiente, el mensaje pierde fuerza. La incoherencia no es un detalle menor: es el eje sobre el que se construye o se derrumba la credibilidad de un partido que se presenta como alternativa.
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Adelante, ponlas.Si empiezan a aparecer mensajes incoherentes, el moderador acabará abrumado borrando el hilo.
Los otros buitres. La pareja de Feijó, Eva Cárdenas, dirige una sociedad inmobiliaria con 4 millones de euros en activos y el entorno familiar de Almeida está vinculado a una operación de apartamentos turísticos (236 millones), que conecta a su Ayto con José María Aznar Botella. pic.twitter.com/ZhBjWhNPMc
— JAVIER JUAN TUR Ver en X
Curioso que, en vez de fiscalizar a quienes llevan 8 años en el poder, se haga con otros...
Suele ser propio de dictaduras.Curioso que, en vez de fiscalizar a quienes llevan 8 años en el poder, se haga con otros...
Lo dije irónicamente.No es curiosidad, es como ir a un mitin del PSOE y esperar que expongan sus contradicciones de los últimos años. Pues con quien ha abierto este hilo, lo mismo.