Iker Jiménez sustituye a figurantes por IA: el ahorro que nadie calcula
El relevo de parte del equipo de Iker Jiménez por inteligencia artificial ya es un hecho. La decisión, que afecta especialmente a los figurantes o colaboradores prescindibles en los programas de misterio, no ha pasado desapercibida entre los analistas del sector audiovisual. Mientras unos aplauden el recorte de costes y la mejora técnica de los contenidos –los vídeos paranormales ganarán en calidad, se apunta–, otros alertan de que todos los formatos que utilizan extras deberían ir preparándose.
Lo curioso del caso es que el debate sobre la automatización ha quedado ensombrecido por el ruido alrededor de la imagen de una de las presentadoras, cuya vestimenta ha generado más comentarios que el propio cambio tecnológico. Pero el meollo es económico: sustituir personas por algoritmos reduce la nómina a largo plazo, aunque elimina puestos de trabajo precarios que ya escasean.
El coste oculto de la automatización
Detrás de cada programa de televisión hay un ejército de figurantes, técnicos y colaboradores eventuales. Cuando la IA puede generar rostros, voces o incluso escenas completas, la ecuación es simple: cero sueldos, cero seguridad social, cero derechos. La pregunta es si el público notará la diferencia o si, como ocurre con otros sectores, la pérdida de autenticidad se compensa con una producción más barata.
El trasfondo de una polémica paralela
Mientras unos observan el escote de la nueva presentadora y otros discuten si es necesario mostrar tanto para hablar de ovnis, la realidad es que el sueldo de esa figura probablemente ya está siendo recortado por la competencia de un software. La ironía es máxima: se critica lo superfluo mientras lo estructural –la sustitución de trabajadores por máquinas– avanza sin debate.
Con esta decisión, Iker Jiménez se coloca en la vanguardia de la producción low-cost, pero el camino es resbaladizo. Si el modelo funciona, el siguiente paso serán los guionistas, los cámaras o los propios presentadores. Al fin y al cabo, ya hay voces que recuerdan que el Rabí fue el primero en dar el paso.