El «no conozco a nadie de VOX» de Iker Jiménez
En su programa Horizonte, Iker Jiménez zanjó la ausencia de voces de VOX con una frase que ha funcionado como cerilla. Vino a decir que no invita a políticos y que, a los de VOX, directamente no los conoce. La defensa, en principio inocua, se volvió contra él en cuanto alguien repasó la lista de invitados. Porque el presentador no solo conoce a políticos: conoce a algunos que jamás han pisado el Congreso. El supuesto veto a VOX lleva días levantando ampollas.
Qué invitados ha llevado Horizonte
El argumento más repetido es que el programa no sienta a nadie con escaño, ni del PP ni del PSOE, pero sí ha llevado a figuras de formaciones extraparlamentarias, como Vaquero o representantes de Iustitia Europa. Para una parte del público, eso desmonta la excusa del desconocimiento: se puede no compartir siglas y, aun así, invitar. Para otra, refuerza justo lo contrario, que el presentador evita a los partidos con representación como criterio general y no por manía a uno concreto. Un detalle sin importancia pero revelador: entre los relatos que circulan, uno describe un encuentro fortuito, a medianoche y en una gasolinera de Guadarrama, con un antiguo colaborador del espacio.
PP y PSOE: el doble rasero que se le atribuye
Hay quien sostiene que Horizonte carga sin piedad contra el PSOE y, en cambio, modula el tono cuando toca terreno del PP. En contra pesa que Jiménez construyó su marca ajena a la política de partido, a base de misterio y conspiración, no de mítines. El cálculo más cínico lo resume así: si el programa tiene audiencia, el tonalidad de sus invitados importa menos que la caja que genera.
Si no conoce a nadie de VOX, ¿por qué la excusa?
La tercera lectura apunta a la supervivencia. Con un presentador que lleva más de dos décadas en antena explorando lo oculto, el riesgo de que le encasillen con un partido concreto es real. La frase del «no conozco a nadie» funcionaría entonces como blindaje, no como confesión. El problema es que el blindaje, repetido, acaba sonando a coartada.
Con más de veinte años de programa y una audiencia que aguanta lo que le echen, la pregunta abierta ya no es a quién conoce Iker Jiménez. Es por qué esa lista concreta de conocidos se convirtió, de pronto, en noticia.