El bulo del parking de Bonaire: 800 muertos que no existían
La Policía Nacional confirmó que no había víctimas en el aparcamiento del centro comercial Bonaire. Horas antes, en un programa de televisión se había especulado con cientos de fallecidos en ese subterráneo. La cifra —entre 800 y 1.000 muertos— circuló por redes y medios sin una sola verificación. Cuando los efectivos de la UME accedieron y revisaron los primeros 50 vehículos, no encontraron cadáveres. El relato se desmoronó. Lo que queda es una pregunta incómoda: ¿cómo se construyó semejante cifra y por qué nadie la frenó?
Qué dijo exactamente la Policía sobre el parking de Bonaire
La confirmación oficial fue tajante:
ningún cadáver en el aparcamiento. La UME inspeccionó los primeros 50 vehículos y no halló víctimas. El centro comercial tiene
5.700 plazas, y la mayoría están al aire libre, no en el subterráneo. Ese detalle desmonta la aritmética del bulo: no caben 800 cuerpos en un sótano que no existe a esa escala.
Hay quien sostiene que la cifra era una exageración comprensible en medio del caos. En contra pesa un argumento simple: una cifra así no se lanza sin fuente. Y menos en televisión.
El presentador que confundió un parking con una fosa común
El nombre que centra las críticas es
Iker Jiménez. Su programa emitió testimonios sin verificar sobre el parking. La respuesta en redes fue inmediata: se le acusó de difundir
patrañas y de buscar el impacto antes que el dato. Un medio publicó que su «nave del misterio» navegaba sin rumbo tras los bulos de la Dana.
La defensa más repetida es que habló sin saber y que no bajó al parking. Eso no exime: un presentador no necesita bajar a un sótano para no inventarse 800 muertos.
Los desaparecidos: la cifra que nadie actualiza
Mientras el bulo del parking se desinflaba, otra cifra seguía sin respuesta:
1.800 desaparecidos. Una semana después, no había lista pública ni recuento oficial actualizado. Ese vacío alimentó todo tipo de teorías.
El argumento más sólido es que los fallecidos no se cuentan hasta que se localizan. Si están bajo el lodo, en el mar o en un coche apilado, no entran en el recuento. Eso explica el retraso, no lo justifica del todo.
Por qué el bulo del parking funcionó tan bien
Funcionó porque encajaba con el miedo. Un parking subterráneo, una riada, cientos de coches: la imagen es potente. Y nadie la frenó. El presentador se retroalimentó de colaboradores radicales, según las críticas más repetidas. El resultado: munición gratis para quienes quieren desacreditar cualquier denuncia legítima sobre la gestión de la tragedia.
El análisis se atasca aquí. No hay cifra oficial de desaparecidos, no hay explicación de cómo se gestó la cifra de 800, y el presentador no ha dado una versión completa de lo ocurrido. Con estos mimbres, cualquiera puede escribir el final que le convenga.