El 'glorioso alzamiento' que sigue abriendo heridas
Hoy se conmemora un nuevo aniversario del golpe militar de 1936. Para una parte de la sociedad española, es el 'glorioso alzamiento nacional' que salvó a España del caos. Para otra, el inicio de una sangrienta guerra civil y de una dictadura que duró casi cuarenta años. La brecha interpretativa sigue siendo tan ancha como entonces.
Relato de liberación frente a memoria de represión
Quienes reivindican la fecha hablan de un alzamiento necesario contra un gobierno que consideraban ilegítimo y revolucionario. La figura del general Franco es exaltada como salvador de la patria. En las antípodas, el relato mayoritario entre historiadores señala que fue un golpe de Estado contra un gobierno democráticamente elegido, que derivó en una represión sistemática y en la pérdida de libertades. Los testimonios de hambre, miedo y exilio durante la posguerra son difíciles de conciliar con la idea de 'gloria'.
El espejismo del crecimiento económico
Algunos argumentos defienden que la dictadura trajo desarrollo industrial y crecimiento, especialmente a partir de los años 60. Se citan tasas altas de crecimiento en un país devastado. Sin embargo, el coste social y político fue inmenso: décadas de represión, ausencia de democracia y una brecha que aún hoy condiciona el debate público. La pregunta incómoda es si ese crecimiento se habría producido también sin dictadura, como apunta algún análisis comparado con otros países del sur de Europa.
Una fecha que no unifica
El aniversario del 18 de julio sigue siendo termómetro de la polarización. Mientras unos colocan banderas preconstitucionales, otros exigen políticas de memoria histórica que reconozcan a las víctimas del franquismo. El consenso brilla por su ausencia, y lo que debería ser una reflexión histórica se convierte en trinchera ideológica. Mientras persista esta fractura, el 'glorioso alzamiento' será todo menos un motivo de unión.