Precios negativos de la luz: la letra pequeña que nadie te cuenta
A mediodía, entre las tres y las cuatro, el precio de la electricidad en el mercado mayorista español cayó hasta los 3,21 euros el megavatio hora. Casi regalada. Pero no, no te van a devolver dinero por consumir. El casado del mercado diario es solo una parte de lo que pagas: encima van peajes, cargos, impuesto especial e IVA. Aunque el pool se meta en negativo una hora, el término de energía de tu factura no baja de cero.
El precio negativo no es lo que parece
Los precios negativos existen en el mercado español y cada año hay más horas, pero conviene saber qué significan. No es que te paguen por quitarles sobreproducción; es que a cierto tipo de generación le compensa seguir produciendo incluso a precio negativo, gracias a mecanismos como el RECORE, el régimen retributivo específico del Real Decreto 413/2014. Este sistema paga una retribución a la operación por cada megavatio hora generado, independientemente del precio al que se venda. Así, aunque el casado sea negativo, la instalación sigue ingresando.
PVPC: ¿engaña o herramienta?
La tarifa regulada PVPC tiene defensores y detractores. Los críticos señalan picos habituales de 200 a 250 euros el megavatio hora, que consideran un escándalo. Los defensores argumentan que permite programar consumos y que, en términos de coste real, pocas ofertas del mercado libre la superan. La clave está en ajustar la potencia contratada y calcular el coste real dividiendo el importe total de la factura por los kilovatios consumidos.
Ofertas del mercado libre: la letra pequeña
Una oferta de 0,10 euros el kilovatio hora sin discriminación horaria parece atractiva, pero el precio del kWh es solo la mitad de la factura. Antes de firmar, hay que revisar la potencia en punta y valle. Además, algunos operadores ofrecen descuentos en telefonía si contratas la luz con ellos, lo que puede compensar la diferencia.
El papel del RECORE
El RECORE es un régimen retributivo específico para renovables, cogeneración y residuos. Las instalaciones acogidas cobran dos conceptos: una retribución a la inversión y otra a la operación. Esta última se paga por energía generada, no por el precio al que se venda. Por eso, aunque el mercado esté en negativo, puede seguir compensando soltar energía.
Así que, cuando veas que el precio de la luz es negativo, recuerda: no es que te paguen por consumir, es que el sistema está diseñado para que la generación siga funcionando a cualquier precio. Y tú, mientras tanto, puedes aprovechar esas horas para poner la lavadora, pero no esperes un ingreso extra.