La odisea de perder 40 kilos en un año: el caso que nadie se creyó
¿Cuánto se puede adelgazar si arrancas con 100 kilos y prometes bajar 40 en doce meses? Un peculiar individuo lo anunció con un audio de escasa coherencia: montaría en bici, perdería peso y acabaría el año en 65-70 kilos. El plan, en apariencia razonable, pronto derivó en un sainete de declaraciones contradictorias.
A los pocos días, el mismo personaje ya se atribuía un peso de 75 kilos, luego 70. “Estoy por debajo de 80”, llegó a decir. Pero los observadores eran escépticos: “Va por los 130”, “está en 95-97”, aseguraban. La brecha entre el relato oficial y la percepción ajena se ensanchaba.
La estrategia del kokotuelo y el medicamento
El método escogido, además de la bicicleta, era una receta casera de “kokotuelos” que, según él, le había hecho perder peso. También confesaba tomar antipsicóticos, lo que añadía un matiz preocupante a su peripecia. Entre amenazas de quedar en Sol y paseos por Madrid, el personaje insistía en que los test psicológicos le daban “gran potencial”.
El final abierto
Al cierre del hilo, el peso declarado era 70 kilos, pero los observadores lo situaban en 95-97. La discrepancia nunca se resolvió. Lo único cierto: las promesas de ejercicio y la realidad del peso no llegaron a encontrarse. Otra advertencia de que adelgazar es más fácil decirlo que hacerlo, sobre todo cuando la credibilidad pesa más que la báscula.