El 024 ya contesta, según quien pedía ayuda y culpaba al racismo
El tramo arranca con alguien a quien le dicen que está fuera del foro y sigue con el usuario que pide auxilio insistiendo en que nadie le coge el teléfono. Todo eso se corta en seco cuando escribe: «ya me han contestado lso del 024».
Cuarenta mensajes repartidos a lo largo del
25 de septiembre de 2026 para acabar en esa línea. Y un detalle que nadie subraya: el número que aparece al final ya no es el que se venía repitiendo en el hilo, ahora es el
024.
Qué se ha sabido
Poco verificable. En este tramo nadie pega un vídeo, un tuit ni un enlace. Lo único que se puede fechar es la propia conversación: todos los mensajes son del
25 de septiembre de 2026.
Lo que sueltan los participantes:
— A quien pide ayuda le dicen, tal cual, que le han baneado.
— El propio interesado sostiene que cambió de alias y que, desde ese cambio, dejó de recibir respuesta.
— Otro participante propone una vía alternativa: probar con el
016, la línea de atención a víctimas de violencia de género, presentándose como tal.
— Alguien apunta que la clave es el día de la semana y que pruebe a llamar el lunes.
— El protagonista añade un dato suyo: tiene
33 años.
Sin cifras de llamadas perdidas, sin tiempos de espera, sin protocolo. El agujero sigue exactamente igual de grande.
Dónde está la bronca
Aquí se pelea por la causa, no por el hecho. Quien pide ayuda sostiene que el problema es cómo se identifica al llamar, es decir, el alias con el que se presenta, y que hay un trato distinto según de dónde venga quien llama. Frente a eso, varios usuarios le contestan con la misma idea en versiones distintas: que pruebe a llamar fingiendo otra identidad, otro origen o otra condición. La discusión se enreda ahí,
como si el sistema se pudiera burlar cambiando de acento, y nadie vuelve a preguntar por el horario ni por el número de intentos.
En medio, Karl Konrad Koreander va y viene. Primero ironiza con el día de la semana y le dice que llame el lunes. Después pregunta cuántas veces ha llamado. Más tarde sentencia: «Es que esa movida la tienes que superar tú solo. Nadie necesita a nadie para estar bien, eso es una falacia basada en el egoísmo». Ese cambio de tono es el del hilo entero: se pasa del problema de la línea al problema de la persona.
Zbigniew entra a avisar de que la cosa viene fuerte y luego pone en duda la historia por una cuestión de fechas: «Pues desde 2013 ya no será una chica no atasco?». Pregunta si le compensa seguir así.
Karl Konrad Koreander añade otra capa: dice que el usuario tiene varias versiones de sí mismo dentro y que unas veces aparece uno más altanero y otras «siempre gana el bueno».
Un diagnóstico de foro, sin más base que los mensajes.Qué cambia respecto a antes
Primero: el asunto del horario de la línea desaparece del hilo. Ya no se discute si atiende o no de madrugada. Lo que se discute es qué pasó en la llamada concreta de esta persona.
Segundo: entra el
016 como puerta de atrás, con la idea de que si te presentas de otra manera te atienden antes. Nadie comprueba nada de eso.
Tercero: el que pide ayuda sostiene que la llamada deriva en que le piden datos para saber de dónde es. Se queda en afirmación suya, sin desarrollo y sin que nadie la contraste.
Cuarto: el número. Se venía hablando de uno y aquí aparece el
024, sin que nadie lo señale ni lo corrija.
Y quinto: el hilo se muda de tema. De la línea al forero.
El usuario deja de hablar de la línea y habla de él
Aquí es donde el tramo se vuelve otra cosa. A mitad de página, el que pedía auxilio suelta su vida: que arrastra un rechazo desde
2013, que le han dicho cosas que le han hecho daño, que vive solo, que le ha propuesto a esa persona irse a vivir con él y que, si se alquilan unos pisos heredados, dirá que sí. Pregunta si lo que le están diciendo es que se meta en aplicaciones de citas para subirse la autoestima.
Las respuestas ya no van al teléfono. Zbigniew le recuerda el tiempo transcurrido y le pregunta si le compensa. Karl Konrad Koreander le contesta que se lleve bien consigo mismo y se respete, porque los demás no lo van a hacer.
Nadie vuelve a preguntar por la línea. Nadie aporta una cifra. El tramo cierra con un consejo personal y con el
024 contestando, según el propio interesado, después de
40 mensajes de pelea.