De Codere a la fórmula mágica de Greenblatt
Septiembre de 2013. Un grupo de inversores llegados de las acciones de Codere decide dejar de mirar la cotización de la casa de apuestas y buscar la redención al otro lado del Atlántico. El vehículo elegido no es un fondo ni un bróker con oficina en el centro de Madrid: es un cribado de fundamentales que se presenta como la fórmula mágica de Joel Greenblatt. Alrededor de la operación hay humor negro, autocrítica y bastantes números, lo que convierte el episodio en una radiografía bastante honesta de cómo se comporta el inversor particular cuando el suelo se mueve bajo sus pies.
¿Qué pasó con las acciones de Codere?
Un participante recuerda haber leído que el valor anduvo por los 13 euros por acción en agosto, un apunte de memoria más que un dato comprobado, y a partir de ahí el rastro es un catálogo de entradas tardías y salidas con miedo. Una de las operaciones que se relatan:
1.500 euros convertidos en 2.100 en una sola mañana, comprando a 2,17 euros y vendiendo a 2,70 entre las nueve y las diez, para días después recomprar a 2 y deshacer la posición a 1,80 ante el temor a perder más. Otra de las voces del intercambio admite haber vendido con una plusvalía del 100% y haber vuelto a entrar en el peor momento.
La expectativa de volver a verla a 4 euros reaparece cada temporada, con la coña inevitable de no aclarar de qué año se habla. Y la conclusión más repetida sobre el valor se despacha en cuatro palabras: «no con un palo». Con ese material emocional, cualquier estrategia que prometa aire fresco tiene media batalla ganada.
La fórmula de Greenblatt y el exilio a las compañías estadounidenses
El método se apoya en los fundamentales y en un horizonte declarado de un año o más, aunque alguno de los nombres elegidos se haya puesto nervioso antes de tiempo. El ejemplo que se detalla es el de
Kohl's Corporation: tras un zurriagazo del 8% en una sola sesión por la rebaja de previsiones, el beneficio por acción previsto queda entre 4,08 y 4,23 dólares, de modo que con el precio en 53,55 dólares el múltiplo de beneficio sobre precio se coloca en 7,75, según el cálculo del propio inversor.
El giro tiene su miga: quien se quemó con un chicharro español busca refugio en compañías estadounidenses, un territorio donde el mismo inversor se declara aprendiz. «Cuidadín que yo también estoy aprendiendo», avisa. Y en paralelo aparece la socarronería clásica: el anuncio de los nombres nuevos va precedido de un aviso a los demás foreros por su supuesta mala suerte.
Valassis, Unisys y Kohl's: el marcador de dos meses
A dos meses de la primera recomendación, el recuento que publica el propio inversor sale así:
- Valassis Communications: de 27,96 a 34,04 dólares, un +21%
- Unisys: de 27,33 a 30,50 dólares, un +11,6%
- Kohl's: de 53,55 a 50,52 dólares, un -5,7%
- Rentabilidad media declarada: +19%
Antes hubo una salida en Sturm, Ruger and Company a 72,4001 dólares con un +15%, matizando que parte del resultado venía de haberse beneficiado del tipo de cambio. Y siguen abiertas posiciones como ITC Holdings, National Research o 3D Systems, que un día se anotó un 8,10% de golpe. Tres valores en dos meses son, en cualquier caso, una muestra minúscula. El escéptico de guardia lo resume sin anestesia: lo que un día se gana en bolsa, en días sucesivos se devuelve.
El precio real de aprender: stop loss en seis tramos y un -80% en Colonial
El aprendizaje no sale gratis. Una orden de stop loss a mercado se ejecutó en
seis tramos, con el consiguiente crujido de comisiones, y la explicación posterior fue que una orden por lo mejor habría cobrado una sola comisión de venta. La lección, admitida con humor torcido, salió más cara que la cuota premium de un foro de pago.
En otro orden de cosas, un participante relata un
-80% sobre 20.000 euros en Colonial, con una venta en 2008 equivalente a 18 euros por título de las actuales, sin contar las ampliaciones de capital posteriores. De ahí sale el consejo más lúcido del episodio: desconfiar de lo que se lee en internet, porque cada compra tiene enfrente a alguien que vende convencido de lo contrario. También hay otro -27% de pérdida declarada que, en palabras de su dueño, le da derecho a seguir dentro.
Eurovegas, Credit Suisse y la esperanza que no se apaga
Entre los motivos que un forero enumera para mantener el rescoldo coderiano aparecen dos comodines: las visitas institucionales de Sheldon Adelson y un posible movimiento de Credit Suisse, argumentado como «buena espina» más que como dato. Para el optimismo con el valor español, el listón queda fijado en los 3 euros: hasta que no llegue, ni una palabra buena.
El análisis se atasca exactamente ahí. Hay quien constata que ya nadie confía en verla a 2,5 euros para Navidad, mientras las apuestas americanas siguen dando gas y el debate se reparte entre la fórmula mágica y el céntimo de la subasta. Nadie confirma si el próximo acierto está en un balance estadounidense o en un valor que la mayoría dio por muerto hace tres meses. Con esa duda se queda la conversación, y con esa duda seguimos.