El sketch español: de Martes y Trece a las redes, una nostalgia que no caduca
Hay un tipo de humor que se resiste a morir. El sketch de toda la vida, el de dos actores y un decorado de cartón, sigue generando más conversación que muchos programas de actualidad. La prueba está en el interés que despiertan los recopilatorios de Martes y Trece o Cruz y Dosis de polvo, y en la facilidad con la que un vídeo de hace treinta años se convierte en viral. Pero también hay espacio para lo nuevo: humoristas que han hecho de las redes su escenario.
Martes y Trece, el estándar del humor español
Pocas parejas han marcado tanto el humor televisivo español como Martes y Trece. Sus sketches, muchos de ellos emitidos en los años 90, siguen siendo referente. No es raro que TVE2 programe recopilatorios y que las redes se llenen de fragmentos. Sin embargo, hay piezas que se resisten a la digitalización. Un ejemplo: el sketch del quirófano en el que los actores "cosen" un pañuelo bordado en lugar de un paciente. Quien lo busca en Google no lo encuentra, y eso dice mucho de la fragilidad de la memoria audiovisual.
Splunge, el programa que mereció más suerte
En 2005, TVE emitió Splunge, un programa de humor que pasó desapercibido. El nombre, difícil de recordar, no ayudó. Pero el tiempo le ha dado la razón: sus escenas, rescatadas ahora en redes, demuestran que había material de calidad. Es un caso de programa adelantado a su tiempo que no encontró su audiencia, y que hoy se redescubre con nostalgia.
La nueva ola: humoristas de redes y parodias virales
El relevo generacional ha llegado por otra vía. Humoristas como Alex Clavero, considerado por muchos uno de los mejores de su generación, han encontrado en las redes un escenario sin filtros. También abundan las parodias políticas, como "El Lobo de Moncloa" o "La Charo Pedretis", que circulan como vídeos virales. El humor de sketch se ha fragmentado, pero sigue vivo.
La búsqueda del tesoro: cuando el sketch no aparece en Google
Hay una frustración compartida: la de buscar un sketch concreto y no encontrarlo. La memoria colectiva a veces falla, y los archivos de televisión no siempre están digitalizados. Alguien confesó haber sido guionista por correo postal de tres sketches, una práctica extinta que hoy parece imposible. Son pequeñas historias que demuestran que el humor también tiene su arqueología.
El humor de sketch no ha perecid, solo ha cambiado de canal. Y mientras haya alguien dispuesto a buscar un vídeo de hace décadas, la nostalgia seguirá siendo un negocio rentable.