El documento olvidado: Kissinger pidió ampliar la OTAN en 1994
¿Qué escribió Henry Kissinger en 1994 sobre la OTAN y por qué ha vuelto a primer plano? La respuesta está en un artículo de The Washington Post que circula de nuevo como prueba de que la expansión de la Alianza no fue un accidente, sino una decisión deliberada. En plena crisis de identidad atlántica por el fracaso en Bosnia, Kissinger pedía exactamente lo contrario de lo que el sentido común de la época sugería: ampliar, y hacerlo ya.
La receta: ampliar antes de que Rusia despunte
El texto de Kissinger arranca con un diagnóstico severo: la Alianza Atlántica sufre la peor crisis de unidad desde Suez. Pero el problema no es la estructura, sino la falta de una amenaza común. Su conclusión es directa: no conviene esperar a que aparezca una amenaza rusa aguda. “No es recomendable posponer la contratación de un seguro contra incendios hasta que la casa esté realmente en llamas”, escribió. La frase, premonitoria o incendiaria según se mire, se acompaña de una reflexión geopolítica incómoda: “La única pregunta pendiente es si América o Rusia desempeñarán el papel de Roma”. Y en esa partida, Europa no cuenta sin Estados Unidos, que ya entró dos veces en guerra en el siglo XX para evitar la dominación de Eurasia por una potencia hegemónica.
El eco en la guerra actual
El documento se invoca ahora como el germen de la confrontación actual: quien lo difunde sostiene que Kissinger diseñó la expansión de la OTAN y, por tanto, la dinámica que llevó al choque con Rusia. La lectura contraria es igual de tajante: no existe una guerra OTAN-Rusia y, si la hubiera, Rusia no duraría un mes. Entre medias queda un texto de hace tres décadas que sigue leyéndose como un manual de intenciones. Kissinger llamó a comprar un seguro antes de que la casa ardiera. Treinta años después, la casa sigue ardiendo y el seguro sigue siendo objeto de reinterpretación.