Un Citroën C3 híbrido, ¿causante de un incendio?
La imagen de un Citroën C3 ardiendo en el arcén ha desatado una oleada de dudas. Lo que parecía un accidente de un coche de gasolina se transformó en un debate sobre la seguridad de los vehículos híbridos y eléctricos. Según los testimonios, el vehículo era un híbrido, con una llamarada característica de las baterías de litio. Las preguntas sobre quién paga los daños y si el seguro cubre estos incendios planean sobre el caso.
La narrativa que cambia según el interés
No es la primera vez que un cable sin corriente desde hace nueve años "provoca" un incendio en el monte, y ahora un coche, sea cual sea su motor, prende fuego en tres puntos distintos. La sospecha de que el relato oficial se adapta a la agenda es recurrente. Mientras el famoso pirómano llamado Cambio Climático sigue siendo el culpable favorito, se pide un cálculo del daño ecológico de estos coches frente al que pretenden evitar. La ironía: un vehículo diseñado para reducir emisiones provoca un incendio que arrasa hectáreas.
¿Quién paga los platos rotos?
El debate se centra en las consecuencias económicas. ¿El seguro del coche cubre los daños del incendio? ¿O es el fabricante, Citroën, el responsable? Las compañías aseguradoras ya están mirando con lupa los siniestros de híbridos y eléctricos, cuyas reparaciones son más caras y los incendios, más difíciles de apagar. El caso abre un frente que la industria de la movilidad verde preferiría mantener cerrado.