En un Estado Fallido es muy normal que las cúpulas de empresas técnicas públicas no sean funcionarios de los Cuerpos Superiores sino políticos.
De este modo, los funcionarios más capacitados huyen a los puestos más fáciles: van a cobrar casi lo mismo, pero con muchísima menos responsabilidad, porque saben que jamás llegarán a cargos directivos con altos sueldos. Esos están reservados a políticos y familiares. Además saben que si los ascienden muy arriba es sólo para cargarles a ellos con las culpas si pasa algo y que los políticos salga indemnes.
A eso se le llama un Estado fallido.
De este modo, los funcionarios más capacitados huyen a los puestos más fáciles: van a cobrar casi lo mismo, pero con muchísima menos responsabilidad, porque saben que jamás llegarán a cargos directivos con altos sueldos. Esos están reservados a políticos y familiares. Además saben que si los ascienden muy arriba es sólo para cargarles a ellos con las culpas si pasa algo y que los políticos salga indemnes.
A eso se le llama un Estado fallido.