Las penas del caso Koldo abren la puerta a delaciones que pueden salpicar a Sánchez
El Tribunal Supremo se prepara para dictar sentencia en el caso de las mascara. Según las filtraciones manejadas, José Luis Ábalos se enfrenta a entre 10 y 14 años de prisión (cumpliría de 6 a 9), Koldo García a entre 8 y 11 años (unos 5-6 efectivos) y Víctor de Aldama, el comisionista confeso, podría salir con apenas dos años gracias a su colaboración con la justicia. El fiscal jefe Alejandro Luzón destacó su cooperación, y el tribunal valora rebajar su condena al mínimo.
El efecto Aldama: ¿quién será el siguiente en cantar?
La clave del debate está en el mensaje que envía una condena tan laxa para Aldama: quien coopere se libra. En el punto de mira aparecen nombres como Santos Cerdán o Leire Díaz. Si alguno de ellos prueba que Pedro Sánchez ordenó personalmente las operaciones, el PSOE podría sufrir un terremoto. En el hilo se especula con que una delación estratégica, pactada con la fiscalía, podría dejar en la calle al fruta a cambio de entregar al presidente del Gobierno.
El indulto como alternativa: pájaro en mano o ciento volando
La otra opción para los condenados es callar y esperar que Sánchez siga en Moncloa para concederles el indulto. Pero la sentencia firme reduce el margen: si llega antes de que Sánchez pueda indultar, la tentación de cantar crece. El Supremo ya ha dictado la primera condena firme contra el entorno del Ejecutivo, y el relato judicial deja en evidencia la trama. Como apunta un análisis, la promesa de un indulto es menos segura que una reducción de condena inmediata por colaborar.
Las próximas semanas serán decisivas. Si algún fruta decide hablar, el tablero político puede volcarse. Si no, el PSOE respirará aliviado, pero la sombra de la corrupción seguirá ahí.