1) No te ahorras nada en impuestos, para que el dinero acabe en tu cuenta tienes que pagar 19-21% de IS (contando que facturas menos de 1 millón de euros y eres microempresa, de lo contrario 25%) y después, cuando lo saques a tu cuenta personal mediante dividendos, impuesto sobre rentas de capital (19-23% en la mayoría de los casos en que ganes menos de 300k anuales), es decir, pagarás alrededor del 36%, y hay que añadir que una gestoría para SL te costará 3000-5000 € más que una para autónomo con lo cual, solo te compensa de verdad fiscalmente si tus ingresos - gastos dan una cantidad de más de 100.000-120.000 € anuales
2) Te ahorras que Hacienda no te revise con tanta presión ya que no respondes con tu patrimonio y eso es muy importante porque, aunque lo hagas todo bien, tendrás que dedicar tiempo y recursos a juicios para defenderte
3) El coste del contable, si tu empresa no es realmente muy grande, es mejor una gestoría que te costará 3000-6000 € anuales (dependiendo del volumen de facturas recibidas, emitidas y gente en nómina), mucho más barato que tener un contable en nómina. Es verdad que, como autónomo, con 1000 € anuales lo tienes, pero recuerda el punto 2. El contable en nómina te empieza a salir rentable si facturas a partir de 2 millones de euros, porque encima el contable que necesitas es un senior que sepa de qué va, que entre nómina y SS te costará cerca de 50.000 €, porque si no, vas a necesitar contable + asesoría profesional.
4) También puede compensarte si ganas mucho, quieres ahorrar mucho, y creas una patrimonial por encima de la SL para canalizarle todo el ahorro y a ti mismo te pagas la nómina que sea un poco mayor a lo que gastas pero no mucho más, en ese caso sí es inteligente fiscalmente.