EE.UU. dice que Ceuta y Melilla son marroquíes: hasta dónde llega
La Cámara de Representantes de EE.UU. aprobó hace cuatro semanas un proyecto de ley que, en la práctica, secunda la reclamación marroquí sobre Ceuta y Melilla. El texto, incorporado por el Comité de Asuntos Exteriores, sostiene que las dos ciudades se encuentran en territorio marroquí y respalda un «compromiso diplomático» entre Marruecos y España para decidir su futuro.
La letra pequeña del texto aprobado
No hay una orden de transferencia de soberanía. El pasaje invoca la alianza histórica de 1786 entre Washington y Rabat y se refiere al «reclamo de larga data» de Marruecos, pero se limita a animar al secretario de Estado a promover acuerdos entre las dos partes. Es un empujón político, no un cambio jurídico.
El voto que desmonta la indignación
El detalle incómodo para la narrativa de la sorpresa es la votación: todos los republicanos apoyaron el proyecto, con la única excepción de Thomas Massie, que publicó un mensaje en redes. Las reacciones escandalizadas de algunos sectores conservadores chocan con esa unanimidad.
Lo que está en juego al sur del Mediterráneo
Para Ceuta y Melilla, discutir la soberanía no es un ejercicio teórico. Son puerta de entrada de la UE en África, con actividad portuaria y comercial que depende de la estabilidad política. Una declaración como esta no las cambia de manos, pero alimenta la incertidumbre y da a Marruecos un argumento extra para la próxima negociación.
La pregunta es si Washington seguirá presionando o si todo queda en un gesto para contentar a Marruecos. Madrid asegura que la soberanía no se negocia. Pero alguien tendrá que explicar por qué el Congreso estadounidense la puso sobre la mesa.