A la hora de elegir un fondo, la primera medida que yo tomaría es descartar todo aquel que cobre más del 1% sobre el patrimonio. Solo con esto habrás descartado como el 95% de los fondos del mundo.
Por muy buen gestor que uno sea, si cobra un 2,5% del patrimonio todos los años a sus clientes, es dificilísimo que supere a un índice normal y corriente a largo plazo. Necesitaría que los negocios en que invierte renten un 8% anual de media o más para competir con un ETF de S&P 500 que tenga una comisión del 0,20% sobre el patrimonio.
Hoy en día para sacar solo un 2,5% de rentabilidad, ya hay que arriesgar.
Ha habido algunos ejemplos de fondos que lo han conseguido, pero son anécdotas contadas en el mercado de fondos... golpes de suerte que duran 15 años. Cuando un gestor tiene un golpe de suerte, se convierte en un pretexto para abrasar a comisiones a los pobres incautos inversores que confían en que un humano analizando siempre va a obrar milagros.