pero a lo que me refería es a que todos tenemos un determinado nivel en el que nos tiembla el labio a pesar de la buena cara y veo que el suyo está muy alto, al menos ante los ojos de estas humildes gacelas 😛
Ah, "eso".... ya entiendo.
Yo opino que para poder dedicarse al trading, hay que reunir una serie de cualidades. Algunas se pueden entrenar, otras se pueden adquirir, y finalmente hay otras que - creo - o naces con ellas, o no las tienes.
En este último grupo está el "temblar el labio", que dice Ud. ; tradicionalmente, siempre me la ha sudado todo en la vida, no sé por qué, supongo que nací así.
Ya hace años, recuerdo como desesperaba a mis compañeros de facultad, porque cuando suspendía un examen, me la sudaba y no daba muestra ninguna de interés. Pero es que cuando lo aprobaba, me la sudaba también y no daba ninguna señal de alegría. Eso sería un "prólogo" de lo que vendría en tiempos posteriores.
Años despues, en situaciones difíciles empresariales (falta de fondos, pleitos dudosos, pagos acuciantes y poco dinero en caja...) recuerdo a varios socios que he tenido a lo largo de mi vida empresarial, estar absolutamente atacados y nerviosos por esas situaciones, mientras yo me limitaba a encogerme de hombros. Jorobar, incluso uno de ellos desarrolló una úlcera de estómago a raíz de un problema rellenito que tuvimos con un cliente, lo cual le ha marcado ya de por vida.
Así, puedo seguir citando muchos detalles.... recuerdo que de pequeño, ya mi abuela me llamaba "el hombre tranquilo" :o está claro que todo converge sobre una misma cualidad: absoluta indiferencia frente a las situaciones pardo, chungas o de riesgo
😀
Similarmente, perder dinero - como cualquier situación pardo o de riesgo - no hace que me tiemble el pulso. Me es indiferente. No digo que por esto yo sea mejor o peor que nadie, simplemente no tengo ni idea del por qué, pero parece que he nacido así. Se extiende a todos los órdenes de mi vida, no sólo el profesional.
Y sí, tiene Ud. razón: eso me ayuda, y mucho.