SrPurpuron
Gñé
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Por un lado tenemos a los ultraliberales, contrarios al Estado. Son antiestado y viven con una neurosis permanente. A estos se les unen los conspiranoicos. Todo es conspiración, hasta un ratón atropellado puede formar parte de ella.
Luego están los rusófilos. El estilo de gobierno de Pilingui les atrae sobremanera. Más que su estilo de gobierno es su obsesión por lo tradicional y la identificación nacionalista extrema. Cuanto más rabiosamente antiprogre, más lo defienden, incluso si choca con occidente. Defienden supuestos valores occidentales, pero a veces compadrean con ideales que chirrían con ellos. La vuelta de tuerca es llegar a abrazar valores con los que en principio están en contra, como valores de corte islámico.
Siguiendo esta lógica entran los comunistas de ayer y de hoy. Defienden los dictados comunistas pero con un toque de actualidad. Están divididos entre los que son más internacionalistas, que aceptan la inmi gración y la defienden, y los que tienen un punto de vista más nacionalista, parecido a los pilingui. Dentro de esta rama tienen su versión homóloga del otro lado: los trumpistas a gloria y todo lo que tenga que ver con la derecha alternativa. Comparten puntos con los antiestatistas, de hecho suelen ser los mismos, pero tienen enfrentamientos dialécticos con los conspiranoicos, ya que la derecha alternativa tiene algunos vínculos estrechos con Israel. También tienen puntos en común con los tradicionalistas, todos ellos antiprogres.
Rizando el rizo están los hispanistas. Defienden la hispanidad y sus valores tradicionales enmarcados en el catolicismo más pomposo y de boato. Ese es el único punto fuerte que tienen y el más débil también con el que defender una identidad unitaria con América del sur. Ése y el idioma, por eso chocan con todos los grupos anteriores, sobre todo con los trumpistas y pilingui. Especialmente con el siguiente grupo: los antiinmigracionistas. Tienen muchísimos puntos en común con los anteriores, pero aún así incluso están divididos entre los que distinguen entre forasteros hispanos y los forasteros de otras procedencias. Incluso hay una facción que engloba el cristianismo de los cinco continentes que pretende infiltrarse en todas ellas, aunque algunos apoyen postulados que chocan frontalmente con sus principios, solo por su antiprogresismo militante. Todos ellos se acusan de ser pogre mutuamente.
Y ahora, por fin, el último grupo, el más homogéneo y sencillo: los pogre. Se presentan como un bloque monolítico con una pequeña fisura entre los que quieren más estado y los que quieren menos estado. Son pro inmi gración, pro culturas del mundo, esencialmente del tercer mundo, pro izquierdistas, procolectivistas, anticapitalistas, pro derechos lgtbi+, se autodenominan por lo que ellos entienden como "antifascistas", que básicamente es ir en contra de todo lo citado más arriba, pro socialistas, pro regímenes socialistas latinoamericanos, proabortistas, anti familias, profamilias mononucleares, propalestinos, anticristianos, pro independencia de algunas comunidades autónomas, republicanos, antinacionalistas del conjunto del estado pero favorables a un estado republicano, antimonárquicos, en fin, son los que más enemigos tienen en el foro, incluso dentro de sus filas que sufren de sedición constante. Si algo comparten con sus vecinos más de derechas es su antieuropeismo.
En fin, son una gran familia enfrentada entre sí, con sus semejanzas y sus diferencias, siempre puestas en cuestión por ellos mismos, pero que sin ellos, el foro carecería de sentido.
Luego están los rusófilos. El estilo de gobierno de Pilingui les atrae sobremanera. Más que su estilo de gobierno es su obsesión por lo tradicional y la identificación nacionalista extrema. Cuanto más rabiosamente antiprogre, más lo defienden, incluso si choca con occidente. Defienden supuestos valores occidentales, pero a veces compadrean con ideales que chirrían con ellos. La vuelta de tuerca es llegar a abrazar valores con los que en principio están en contra, como valores de corte islámico.
Siguiendo esta lógica entran los comunistas de ayer y de hoy. Defienden los dictados comunistas pero con un toque de actualidad. Están divididos entre los que son más internacionalistas, que aceptan la inmi gración y la defienden, y los que tienen un punto de vista más nacionalista, parecido a los pilingui. Dentro de esta rama tienen su versión homóloga del otro lado: los trumpistas a gloria y todo lo que tenga que ver con la derecha alternativa. Comparten puntos con los antiestatistas, de hecho suelen ser los mismos, pero tienen enfrentamientos dialécticos con los conspiranoicos, ya que la derecha alternativa tiene algunos vínculos estrechos con Israel. También tienen puntos en común con los tradicionalistas, todos ellos antiprogres.
Rizando el rizo están los hispanistas. Defienden la hispanidad y sus valores tradicionales enmarcados en el catolicismo más pomposo y de boato. Ese es el único punto fuerte que tienen y el más débil también con el que defender una identidad unitaria con América del sur. Ése y el idioma, por eso chocan con todos los grupos anteriores, sobre todo con los trumpistas y pilingui. Especialmente con el siguiente grupo: los antiinmigracionistas. Tienen muchísimos puntos en común con los anteriores, pero aún así incluso están divididos entre los que distinguen entre forasteros hispanos y los forasteros de otras procedencias. Incluso hay una facción que engloba el cristianismo de los cinco continentes que pretende infiltrarse en todas ellas, aunque algunos apoyen postulados que chocan frontalmente con sus principios, solo por su antiprogresismo militante. Todos ellos se acusan de ser pogre mutuamente.
Y ahora, por fin, el último grupo, el más homogéneo y sencillo: los pogre. Se presentan como un bloque monolítico con una pequeña fisura entre los que quieren más estado y los que quieren menos estado. Son pro inmi gración, pro culturas del mundo, esencialmente del tercer mundo, pro izquierdistas, procolectivistas, anticapitalistas, pro derechos lgtbi+, se autodenominan por lo que ellos entienden como "antifascistas", que básicamente es ir en contra de todo lo citado más arriba, pro socialistas, pro regímenes socialistas latinoamericanos, proabortistas, anti familias, profamilias mononucleares, propalestinos, anticristianos, pro independencia de algunas comunidades autónomas, republicanos, antinacionalistas del conjunto del estado pero favorables a un estado republicano, antimonárquicos, en fin, son los que más enemigos tienen en el foro, incluso dentro de sus filas que sufren de sedición constante. Si algo comparten con sus vecinos más de derechas es su antieuropeismo.
En fin, son una gran familia enfrentada entre sí, con sus semejanzas y sus diferencias, siempre puestas en cuestión por ellos mismos, pero que sin ellos, el foro carecería de sentido.
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