El Español publica un artículo que aboga por enviar tropas a Ucrania
El 15 de marzo de 2024, el diario
El Español publicó un artículo firmado por Borja Lasheras que defendía abiertamente el envío de tropas occidentales a Ucrania. El texto, titulado «Esta vez, Macron tiene razón: Europa debe enviar tropas a Ucrania», no se limita a respaldar la posición del presidente francés: la eleva a tesis estratégica y sostiene que Europa debe usar «todas las cartas» para disuadir a Rusia. La pieza incluye una frase que ha funcionado como detonante: «España, un país con una pasmosamente baja conciencia de seguridad nacional, podría tomar nota». La reacción no se hizo esperar. En foros de análisis geopolítico, la publicación fue leída como algo más que una columna de opinión: como una pieza de propaganda belicista. Las críticas no se dirigieron solo al contenido, sino al autor y a su historial profesional.
Quién es Borja Lasheras y por qué su nombre genera rechazo
Borja Lasheras no es un columnista improvisado. Su nombre aparece vinculado a episodios que, para una parte del público, lo convierten en sospechoso de servir a intereses ajenos a los españoles. Según se recuerda en los círculos críticos, participó en la comisión del parlamento británico que investigó la supuesta injerencia rusa en el
procés independentista catalán, una comisión que, según estas mismas fuentes, no pudo aportar ni una sola prueba y quedó en evidencia. También se le asocia con la llamada
Integrity Initiative, un entramado financiado por el MI6 británico que, según las acusaciones, logró bloquear el nombramiento del coronel Pedro Baños al frente del departamento de Seguridad Nacional. Para muchos, ese currículum explica por qué un español escribe un artículo que, en la práctica, proponen que España asuma riesgos existenciales en un conflicto ajeno.
El argumento del artículo: disuasión y «todas las cartas»
El texto de Lasheras no pide una guerra nuclear, pero sí justifica la presencia de fuerzas occidentales en Ucrania como herramienta de disuasión. La tesis es que Europa debe dejar de excluir opciones y mostrar a Rusia que está dispuesta a todo. Esa lógica, sin embargo, es leída por los críticos como un paso más hacia la confrontación directa. La frase sobre la «baja conciencia de seguridad nacional» de España se interpreta como una indirecta: alguien está sugiriendo que los españoles deben aceptar sacrificios en nombre de una seguridad europea que, en la práctica, beneficia a la anglosfera. La mención a Macron no es casual: el presidente francés ha sido el primero en poner sobre la mesa el envío de tropas, y su reputación de lanzar ideas sin consenso previo no ayuda a calmar los ánimos.
La reacción: de la crítica al artículo a la acusación de traición
En los foros, la publicación fue recibida con una mezcla de indignación y desprecio. Se acusó al autor de ser un «lunático a sueldo» de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y de defender una guerra que no piensa combatir. «Él ya tiene firmado el salvoconducto para que no le recluten», se dijo. La crítica no se limitó al autor: se extendió a la línea editorial de
El Español, acusado de alinearse con los intereses anglosajones y de servir de correa de transmisión de la OTAN. Varios mensajes recordaron que Lasheras ha estado acompañado en esas aventuras por otros habituales del Real Instituto Elcano,
El País y el CIBOB (Barcelona Centre for Foreign Affairs), todos ellos señalados como parte de la misma red de influencia. La pregunta que sobrevoló el debate fue clara: ¿por qué un medio español publica un artículo que, en la práctica, pide a los españoles que se preparen para morir por Ucrania?
El trasfondo: España, la OTAN y el conflicto con Rusia
El artículo de Lasheras se publica en un contexto de escalada verbal. Macron ha insistido en que no se pueden excluir las tropas occidentales, y varios países bálticos y Polonia han respaldado esa línea. La OTAN, sin embargo, no ha adoptado una posición oficial de envío de tropas, y el artículo 5 sigue siendo la piedra angular de la alianza. En ese marco, la tesis de Lasheras es un intento de empujar el debate hacia una mayor implicación europea. Para sus críticos, es una temeridad: Rusia no ha atacado a España, no hay lazos históricos ni económicos profundos, y el conflicto está a miles de kilómetros. La pregunta que queda en el aire es si Europa está dispuesta a asumir el coste de una guerra que, como recordó un participante, «no le sale a cuenta a nadie».
Al final, el artículo de
El Español ha conseguido algo que pocas columnas logran: unir a voces de muy distinto signo en torno a una misma sospecha. Unos lo ven como una traición, otros como una simple torpeza. Pero nadie parece dispuesto a aceptar sin más que España deba enviar tropas a Ucrania. ¿O sí?