Pues más que se debería dar, porque el asunto es jugoso. Han hecho que una empresa de drones viaje dos mil kilómetros gastando su pasta y la de otras empresas patrocinadoras para que al final todo quede en nada. Todo por no querer organizar ni hacer nada que aparente algo fuera de lo normal Han demostrado que la zona de exclusión es arbitraria y poco vigilada, que aquí el entramado de mentiras y engaños es tal que lo único que queda claro es que hay un volcán, pero ya no podemos ni estar seguros de que esté en la Palma, jorobar. Y lo mejor, el mundo anglo, que es el principal suministrador de turistas ha estado muy atento a lo de los perros. La han defecado de tal manera que va a ser imposible arreglar esto.
Ahora queda ver si la población acepta sumisamente lo que les han hecho y se merecen todo lo que les vaya a pasar a partir de ahora, o empiezan a tomarse las cosas en serio.