Pues parece que ahora puede suceder lo contrario.
Japón va a tener emitir millones de yenes a cascaporrillo como consecuencia de la crisis económica que le sobreviene por el terremoto. Los yanquis harán lo propio con dólares para no desequilibrar el cambio dólar/yen, que afecta a la balanza comecial entre los dos países.
Con sus centrales nucleares fuera de juego por un tiempo, Japón tendrá que incrementar sus importaciones y consumo de crudo. Más dinero para el crudo significa menos dinero para inversión económica, encarecimiento de su producción industrial o estrechamiento de márgenes, lo que provocará una mayor contracción de su economía. Probable inflación a la vista. Bueno para los metales preciosos.
En Occidente, primeras decisiones de Sarkozy y Merkel, ya han suspendido el alargamiento de la vida de las centrales nucleares y, por descontado, la construcción de nuevas, luego más tirar del crudo y encarecimiento de la energía, a su vez encarecimiento producción industrial. Probable subida de inflación. Bueno para los metales preciosos.
Si el dólar baja y el euro, por las medidas antiinflacionarias y demás, se mantiene en su valor, perderemos competitividad y afectará las exportaciones de la UE. Si afecta a la UE, a España...
Como en las circunstancias actuales, la tendencia internacional es no incrementar salarios si no es por mejoras en productividad, tendremos precios más caros y menor poder adquisitivo. A eso se le llama stanflación.
Conclusión. La solución buena es que yo me equivoque por completo y se acabaron las penas. Así que voy a poner velas para no tener razón.
Pero hay que ver lo que cuesta ir en contra de la lógica.
Un saludo.