La invasión silenciosa de los neumáticos chinos
Las ventas de neumáticos fabricados en China crecen a doble dígito en el mercado español, mientras el debate sobre su seguridad y durabilidad se intensifica entre los conductores. Lo que hasta hace unos años era una rareza en los talleres, hoy ya supone una cuota significativa: según estimaciones del sector, cerca del 50% de las motos nuevas montan neumáticos de origen chino. La misma tendencia se observa en turismos, donde marcas como Giti –que ya factura a nivel global– ganan terreno.
Quienes apuestan por ellos lo hacen por una razón clara: el precio. Un neumático chino puede costar hasta un 40% menos que uno de Bridgestone o Continental. Frente a eso, los defensores de las marcas tradicionales argumentan que la seguridad no se negocia: mejor agarre, menor distancia de frenado y mayor durabilidad justifican el sobrecoste. Sin embargo, no todos los fabricantes chinos son iguales. Algunos cumplen la normativa europea y obtienen buenas puntuaciones en tests independientes.
La crítica más recurrente es que, a largo plazo, la economía se vuelve en contra: un neumático barato se desgasta antes, multiplica las sustituciones y, en el peor escenario, puede comprometer la seguridad activa. El debate, lejos de cerrarse, se refleja en la carretera: mientras unos alardean de sus Bridgestone Turanza, otros se conforman con lo que cuesta menos que un menú del día. La tendencia es clara: el mercado asiático sigue ganando cuota. A ver hasta dónde llega.