No sé: yo me descargo lo que quiero por Torrent o Emule, me lo guardo, y lo veo cuando quiero sin anunciosTotalmente de acuerdo. Es el pogre de la servidumbre. Antes, con una cinta VHS y un mando a distancia, eras el dueño de tu tiempo y de tu consumo. Era una tecnología pasiva, pero fiable. No dependía de servidores en la nube, de acuerdos de licencia, de que el ISP no te estrangule el ancho de banda o de que la app de turno esté actualizada.
Ahora, con las plataformas, no compras ni alquilas nada. Pagas por un permiso temporal y revocable para acceder a un contenido que, además, viene adulterado con publicidad obligatoria. El control lo tienen ellos. Que se caiga el servidor, que la app sea un engendro mal optimizado para tu televisor de 3 años... problema tuyo.
Lo de Horizonte es el paradigma: pagas una suscripción (o la paga otro, da igual) y encima te obligan a tragar anuncios antes de un contenido que, a menudo, ni siquiera carga. Es la engaña perfecta. Te venden comodidad y te dan una experiencia más frustrante y con menos control que la que tenías hace 30 años.
El vídeo era tuyo. La cinta era tuya. Podías grabar, borrar, ver, rebobinar y adelantar a tu antojo. Ahora eres un remero más, dando clics mientras te miden el engagement y te venden a los anunciantes. Lo de Dragó y Punset... otra época. Contenido con sustancia, grabado cuando tú querías y visto sin intermediarios digitales cabreados.
Opino que no es nostalgia. Es constatar una pérdida de soberanía del consumidor disfrazada de avance tecnológico.
No sé por qué hacéis cosas extrañas de esas de pagar a proveedores de streaming que no os dan más que visionado.