Girauta y Buxadé faltan a la votación del chat control: ¿estrategia o desinterés?
El Parlamento Europeo votaba esta semana una de las medidas más polémicas en materia de privacidad digital: el chat control, un sistema que obligaría a las plataformas a escanear comunicaciones privadas en busca de contenido ilegal. Pero dos de los seis eurodiputados de Vox, Juan Carlos Girauta y Jorge Buxadé, no estaban en el hemiciclo. Su ausencia no pasó desapercibida.
"Estaban ausentándose, para poder decir luego que ellos jamás apoyaron tal medida totalitaria", apuntan algunos análisis. La sospecha no es nueva: con el pasaporte COVID ya se acusó a ciertos partidos de votar favorablemente y después desmarcarse diciendo que no sabían lo que firmaban. En este caso, la abstención evita tener que justificar un sentido del voto.
Los datos oficiales muestran que cuatro de los seis eurodiputados de Vox sí votaron en contra, lo que supone una mayoría clara dentro del grupo. Pero la cifra global desconcierta: más de 100 eurodiputados no votaron, una abstención masiva que diluye la responsabilidad individual. "Y eso te parece normal que 100 no voten?", se preguntan los observadores.
- 4 de 6 eurodiputados de Vox votaron en contra del chat control.
- Más de 100 eurodiputados no participaron en la votación.
La jugada de Girauta y Buxadé, ambos conocidos por su perfil duro contra la "ideología woke" y el control estatal, resulta contradictoria en apariencia. Pero encaja en un patrón: ausentarse para no dejar rastro, y poder criticar después sin que les recuerden su propio voto. El problema es que, con más de un centenar de ausencias, el gesto se diluye en una mayoría silenciosa que tampoco quiso mojarse. Al final, el chat control sigue adelante, y la ausencia de dos eurodiputados solo alimenta la desconfianza hacia quienes predican contra el sistema pero no se dignan a combatirlo con su voto.