¿La influencer rusa que ganó 50.000$ en Dubái? Mejor preguntarse si existió.
Corrió como la pólvora un rumor: una influencer rusa habría embolsado 50.000 dólares en Dubái por algún servicio no especificado, y la cosa incluía un episodio de momificación. Sí, momificación. El cuento, que parecía sacado de un culebrón, duró lo que tardaron en buscar referencias fiables: cero.
La falta de pruebas y el chocolate de por medio
El único dato concreto era la cifra de 50.000 dólares y una duración de 52 minutos que algunos asociaban a un vídeo. Pero ni nombre real de la influencer, ni fuente oficial, ni enlace de noticia. Varios comentarios señalaron que la historia era «inventada» y que el único elemento tangible era el chocolate de Dubái, del que se dijo que está sobrevalorado. La referencia a la momificación, un detalle tan grotesco como improbable, terminó de enterrar cualquier credibilidad.
El paraíso fiscal de los influencers: una burbuja de dudosas ganancias
Más allá del bulo, el debate dejó una reflexión: Dubái vende el sueño de cero impuestos y lujos extremos, pero también levanta suspicacias. ¿Cuántas de esas historias de ingresos astronómicos de influencers en el emirato son reales? La falta de verificaciones independientes y lo absurdo de algunos detalles —como la momificación— invitan al escepticismo. Por cada caso real de éxito, probablemente haya decenas de invenciones.
El único que salió ganando fue el chocolate Dubái, que al menos existe. Lo demás, humo digital.