Últimamente con todas las noticias que se leen acerca de la cantidad de nuevo dinero que los bancos centrales planean imprimir me planteo la siguiente pregunta (desde un punto de vista teórico)
¿Tiene sentido tributar por las ganancias patrimoniales sin tener en cuenta la inflación?
Pongamos el siguiente escenario:
En el año N compro 1000 acciones de una empresa de servicios a un precio de 10 euros (10.000 euros en total).
Al cabo de dos años la inflación ha sido del 100%, la empresa no ha mejorado sus cifras de negocio pero ha ajustado sus precios a dicha subida.
En N+2 sus ventas se han incrementado en un 100% y su beneficio neto también por lo que el mercado reconoce este aumento y el precio de la acción se ha doblado siendo ahora de 20 euros.
Vendo mis acciones en el año N+2 por 20.000 euros
Según las normas actuales debo tributar por una ganancia patrimonial de 10.000, digamos al 21%, 2100 euros.
Sin embargo el poder adquisitivo de esos 20.000 es el mismo que hace dos años lo eran los 10.000 que me costaron las acciones. Es decir puedo comprar exactamente los mismos bienes y servicios que hace dos años.
¿Estamos pagando dos veces por la misma cosa?
¿Qué opináis?