Rufián se postula para liderar la izquierda española: el independentista que quiere reinar en toda España
Gabriel Rufián, diputado de ERC conocido por sus intervenciones teatrales en el Congreso, aspira a dar el salto a la política nacional como líder de una nueva izquierda. La noticia, que circula en círculos políticos y ha sido confirmada por fuentes cercanas, sitúa al político catalán como posible cabeza de un frente amplio que sustituiría a Podemos en el espacio electoral de la izquierda radical.
La trayectoria: de la cuota de ERC a la marginación interna
Rufián llegó al Congreso en 2016 como parte de la candidatura de ERC, con un perfil rupturista y un lenguaje directo. Sin embargo, dentro de su partido su figura habría ido perdiendo peso. Fuentes apuntan a que está marginado, que no se habla con nadie y que busca una salida hacia un proyecto estatal. La paradoja es evidente: un independentista que ahora quiere liderar la izquierda en toda España, incluyendo territorios no catalanes. El propio Rufián habría manifestado en privado su deseo de no volver a hacer nóminas como en su anterior trabajo, lo que alimenta las sospechas de que su motivación principal es mantener el sueldo público.
El perfil del candidato: demagogia, carisma y escaso bagaje académico
Las críticas se centran en su falta de formación (se le atribuye no tener el graduado escolar), su estilo demagógico y su condición de persona de origen andaluz que ha renegado de sus raíces. Se le compara con el expresidente cántabro Miguel Ángel Revilla: un político que vive del personaje y del lenguaje llano, pero que en el fondo solo busca su propio beneficio. También se ha señalado que su popularidad se limita a Cataluña y que fuera de allí no convence. La prensa ha recogido que incluso dentro de ERC es visto como un personaje incómodo.
¿Es viable un frente popular liderado por Rufián?
El espacio a la izquierda del PSOE está fragmentado. Podemos se desangra, Sumar no termina de cuajar. Rufián podría capitalizar ese descontento, pero el escepticismo es máximo. Se le ve como un oportunista que solo busca una nueva poltrona. La pregunta que nadie responde es si un independentista catalán puede liderar la izquierda española sin levantar recelos. Algunos analistas apuntan a que sería un nuevo Frente Popular, pero otros recuerdan que en Bélgica ya gobierna un exindependentista flamenco, lo que abre la puerta a que el tabú se rompa.
Por ahora, Rufián no ha confirmado nada. Pero los movimientos son evidentes. El panorama de la izquierda española podría cambiar si decide dar el paso. O tal vez quede en un bluff más del político que llegó para 18 meses y lleva ocho años en el Congreso.