Mol34
Otorrinolaringólogo
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En este post voy a explicar la manera de hacer lingotes de cualquier metal con un simple microondas, con la asombrosa energía de 800 Watios y un par de minutos.....jejje
Todo empezó en el año 2004. En aquel año me encontraba trabajando como programador CNC (fresadoras y tornos controlados por un simple ordenador) en Vitoria, más concretamente en una empresa en Nanclares de Oca dedicada al vidrio. Existían unos hornos que alcanzaban unos +-800 grados que conseguían fundir el vidrio para hacer formas de colores, el llamado "fusing" para vidrieras. El proceso era largo, de tal forma que la hornada la hacían al finalizar la jornada laboral para que las piezas estuviesen listas para el día siguiente, un proceso que duraba de 4 a 6 horas. El problema era que si a una chica se le caía al suelo una pieza trabajando, había que esperar al día siguiente para restituir la pieza en una nueva hornada, con el consiguiente retrat en el pedido. Yo había oído hablar que mediante microondas se podía fundir cualquier material que su punto de fusión estuviese por debajo de los 2500 grados centígrados.... o sea, prácticamente todo (la plata funde a 962 grados C, y el oro a 1064 grados C), y empecé a investigar. También os quiero decir que cuando explico algo, me gusta explicar el porqué de las cosas, no quiero quedarme en que si le das a un botón pasa esto o lo otro, hay que saber como funcionan las cosas por si algún día tenemos algún problema, saber como solucionarlo. Bueno, antes de entrar a fabricarlo, tenemos que tener claro algunos conceptos:
EL HORNO MUFLA.
El horno mufla es una creación asombrosa....aprovecha el calor gracias a su forma (corrientes de convección) como ningún otro. Para el que sea profano en este tema, le diré que el horno mufla es el antiguo horno con forma de esfera semicircular donde nuestras abuelas hacían el pan... es decir, tiene la forma de un bol puesto boca abajo, donde las corrientes de convección (aire en este caso) al llegar a la parte superior y verse empujadas por debajo por más calor, bajan por los laterales de la semiesfera y vuelven a subir, cada vez más calientes. La forma semiesférica ayuda mucho a ello, más que cualquier otra forma. La energía se va sumando en forma de calor dentro del horno aislado del exterior.
EL GRAFITO.
Empecé a buscar un material que fuese opaco a las microondas (ya sabéis que metal no se puede meter en un microondas, las microondas no pueden llegar al metal). Bueno, más que fuese opaco, es que fuese "permeable" a las microondas, es decir que se las tragase. Pero claro, la energía ni se crea ni se destruye...solamente se transforma... es decir, un material que se tragase las microondas y arrojase calor. El control de un reactor nuclear para que no funda su núcleo, está controlado por enormes barras de grafito, que según las inserten más o menos tragan más o menos radiación, y arrojan calor...así se evita la fusión del núcleo al controlar las reacciones en cadena. El Grafito era la solución.
Hasta aquí la primera parte, seguiré en otro rato con los materiales y la construcción, unos 12 euros....
Saludos
Todo empezó en el año 2004. En aquel año me encontraba trabajando como programador CNC (fresadoras y tornos controlados por un simple ordenador) en Vitoria, más concretamente en una empresa en Nanclares de Oca dedicada al vidrio. Existían unos hornos que alcanzaban unos +-800 grados que conseguían fundir el vidrio para hacer formas de colores, el llamado "fusing" para vidrieras. El proceso era largo, de tal forma que la hornada la hacían al finalizar la jornada laboral para que las piezas estuviesen listas para el día siguiente, un proceso que duraba de 4 a 6 horas. El problema era que si a una chica se le caía al suelo una pieza trabajando, había que esperar al día siguiente para restituir la pieza en una nueva hornada, con el consiguiente retrat en el pedido. Yo había oído hablar que mediante microondas se podía fundir cualquier material que su punto de fusión estuviese por debajo de los 2500 grados centígrados.... o sea, prácticamente todo (la plata funde a 962 grados C, y el oro a 1064 grados C), y empecé a investigar. También os quiero decir que cuando explico algo, me gusta explicar el porqué de las cosas, no quiero quedarme en que si le das a un botón pasa esto o lo otro, hay que saber como funcionan las cosas por si algún día tenemos algún problema, saber como solucionarlo. Bueno, antes de entrar a fabricarlo, tenemos que tener claro algunos conceptos:
EL HORNO MUFLA.
El horno mufla es una creación asombrosa....aprovecha el calor gracias a su forma (corrientes de convección) como ningún otro. Para el que sea profano en este tema, le diré que el horno mufla es el antiguo horno con forma de esfera semicircular donde nuestras abuelas hacían el pan... es decir, tiene la forma de un bol puesto boca abajo, donde las corrientes de convección (aire en este caso) al llegar a la parte superior y verse empujadas por debajo por más calor, bajan por los laterales de la semiesfera y vuelven a subir, cada vez más calientes. La forma semiesférica ayuda mucho a ello, más que cualquier otra forma. La energía se va sumando en forma de calor dentro del horno aislado del exterior.
EL GRAFITO.
Empecé a buscar un material que fuese opaco a las microondas (ya sabéis que metal no se puede meter en un microondas, las microondas no pueden llegar al metal). Bueno, más que fuese opaco, es que fuese "permeable" a las microondas, es decir que se las tragase. Pero claro, la energía ni se crea ni se destruye...solamente se transforma... es decir, un material que se tragase las microondas y arrojase calor. El control de un reactor nuclear para que no funda su núcleo, está controlado por enormes barras de grafito, que según las inserten más o menos tragan más o menos radiación, y arrojan calor...así se evita la fusión del núcleo al controlar las reacciones en cadena. El Grafito era la solución.
Hasta aquí la primera parte, seguiré en otro rato con los materiales y la construcción, unos 12 euros....
Saludos