Frente Obrero y la sospecha del oportunismo territorial
Un partido que invoca a Lenin para defender la españolidad de Ceuta y Melilla no se ve todos los días. Frente Obrero (FO) ha pasado de ser una rareza en la izquierda radical a convertirse en el centro de una polémica que mezcla oportunismo electoral, reinterpretación marxista y una saludable dosis de paranoia conspirativa.
De la ortodoxia a la rectificación, caso Vaquero
El propio dirigente del partido, Vaquero, ha reconocido que sus posiciones sobre varias cuestiones territoriales han cambiado. Los vídeos de hace cuatro o cinco años lo muestran en las antípodas de su discurso actual. La crítica más dura sostiene que se ha cedido al electoralismo: FO habría silenciado la causa histórica del Sáhara Occidental para abrazar un discurso soberanista sobre Ceuta y Melilla que encaja mejor con el ambiente político del momento. La comparación con VOX y con el fenómeno Alvise resulta obligada: todos manejan los mismos mimbres de la rectificación oportunista.
Lenin, ¿malinterpretado o acomodaticio?
Los defensores no ven contradicción alguna. Afirman que Lenin nunca se equivoca, solo se le malinterpreta, y que FO siempre ha defendido la soberanía de todo el territorio español. La acusación de que detrás de las críticas está el CNI —que «suelta a sus dóberman», en la jerga de los partidarios— completa un cóctel donde la conspiración y el sarcasmo se dan la mano.
Un tuit fantasma y el escepticismo
Lo curioso es que el origen de la polémica es un tuit de hace seis años que ya nadie encuentra, pero que según algunos contradecía la postura actual. La frase que resume el escepticismo: «Estos son mis principios, pero si no me dan votos, tengo otros». Una sentencia aplicable, dicen, a demasiados proyectos políticos.
La pregunta que queda en el aire: ¿puede un partido de raíz leninista defender posiciones que antaño habría calificado de herejía sin perder el norte ideológico?