No tiene sentido seguir explicándolo: quien no quiere entender, no lo va a hacer. Usted afirma que todo es igual, y desde ahí mete en el mismo saco al que tiene una pistola en la mano con un cadáver delante y al que ha colocado a un familiar. Llevarse el dinero a República Dominicana, robar en las vías de los trenes, montar una organización para presionar a jueces o crear chiringuitos para colocar a los suyos: no es lo mismo. Si no se quiere ver que hay grados, ninguna explicación sirve.
Cuando usted dijo "hay grados", aceptó implícitamente que los grados son de mafiosidad. No de bondad, ni de competencia, ni de honradez, sino de mafiosidad. Y de ahí vino mi cita. Me entiende ahora?
Yo quiero saber quiénes son menos. Y dónde o cuándo llegan a ser tan menos mafiosos que dejan de ser mafiosos.
No estoy cerrado a que se me pueda demostrar que me equivoco, en absoluto. Tampoco pretendo elevar esta discusión a nada que implique tensión; lo que llevo pidiendo ya unos cuantos mensajes es que se nombre a un candidato que encaje en lo que afirmó.
Usted dijo, explícitamente, que había que votar para echar a los mafiosos.
¿Y le pregunto: a quiénes votamos para echar a esos mafiosos?
Pero no quiere explicármelo, amparado en eso de que mezclo cosas, que no quiero entenderlo o que yo soy el problema. Eso no son argumentos, es echar balones fuera, pero bueno, olvidemos eso.
Le he pedido pruebas de su afirmación, pruebas de que se puede echar a esos mafiosos en las urnas.
Pero se ve que soy incapaz de entenderlo, y usted incapaz de explicarlo.
Así que parece que hemos llegado a un punto de estancamiento. Pero yo diría que, en realidad, no tiene las pruebas que le pido. Es su ilusión, una creencia o una ensoñación. Y si alguien las tiene, que por favor, trate de comunicármelo. Prometo intentar entenderlo.
Nuestra democracia "representativa" está obsoleta y requiere de cambios profundos, además de que hay problemas que no se van a solucionar cambiando de tonalidad cada par de legislaturas.
¿Se conforman ustedes con "el menos malo"? Pues confórmense.
El conformismo es el primer paso hacia la involución. A mí me bastaría con saber quién es, en esta ocasión, el menos malo. Y bueno, hay que entender que es un motivo muy inestable. Quiero decir, que supongo que en su momento Sánchez fue el menos malo, y en fin, ya conocen ustedes lo que ha habido también antes.