Una vez tengamos las ideas claras, hay que tener una red de cuadros orgánicos, no trinc ni electores, es decir, no construir partidos para hacer manifestaciones delante del Congreso para la división de poderes. No hay que construir partidos ni movilizaciones masivas en fases tempranas que permitan y faciliten la represión del sistema. Lo esencial es formar cuadros conscientes, instruidos y disciplinados que sean capaces de sostener una visión metapolítica sin aspiraciones personales.
La jerarquía nos impone a cada uno, según nuestra naturaleza, el puesto que debemos ocupar en razón de nuestras capacidades. Y estos cuadros deben tener formación doctrinal, que no es lo mismo que ideológica, dureza personal, resistencia a la presión social, legal y económica, autonomía operativa, sin dependencia de estructuras partidistas, religiosas o académicas del sistema.
La tercera es la estructura celular en lugar de una organización centralizada. Imitar modelos de orden premoderno o de resistencia asimétrica. núcleos autónomos coordinados por afinidad doctrinal, no por jerarquía formal. Cada célula puede actuar en un ámbito específico, formación, cultura, arte, seguridad, estructura, economía local, preservación lingüística, agricultura autosuficiente, medios digitales. No hay una estructura jerárquica vertical, hay una jerarquía doctrinal, que es lo que más se ajusta al eje rector que nos debe regir, orientar todos mirando hacia el mismo sitio, cada uno en su función por células independientes que coordinan su actuación sin una relación que permita, bueno, luego siempre aparecen los jefecillos que quieren ser cabeza de ratón en lugar de cola del de león.
La acción cultural metapolítica con objetivos definidos, publicaciones, libros, podcast, canales como este audiovisuales, revistas cerradas y de formación interna para los elegidos, para aquellos que suben en un escalón en su conciencia.
No influenciar el debate público ni intentar viralizar ideas porque la gente no las va a entender, ni las va a asimilar, ni sabe tan siquiera qué significa aquellas palabras de las que tú le estás hablando porque no le dan el significado que tú sabes que tienen.
Hay que construir una otra matriz cultural autónoma distinta a la existente en el sistema para cuando el sistema entre en fase de colapso. No hay que combatir la hegemonía actual de forma frontal.
Hay que desvincularse de ella, hay que hacer una vida independiente. Eso es lo que nos garantiza que el sistema, el establishment, las fuerzas represivas del sistema no sabrán exactamente ni ante qué se encuentran ni dónde deben golpear. De hecho, el que golpeen a uno o el que golpeen a otro no cambiaría la situación.
Hay que crear una economía paralela basada en la comunidad orgánica. Crear un círculo de apoyo económico mutuo al margen del capital financiero. Hay que crear redes y vida económica propia. Y eso no se hace mediante cosas puramente artesanales. Hay, sobre todo, fuera de las grandes ciudades, en regiones donde la economía permite el trato personal ir generando redes de vida. económica al margen.
Si eso lo han creado sectas, ¿cómo no vas a ser capaz de crearlo la disidencia? Hay que dar prioridad a las profesiones autónomas, control de cadenas productivas locales, propiedad de medios de producción concretos, tierra, imprentas, espacios físicos, no a la dependencia digital total. Hay que saber ser capaz de prever la desconexión y volver a empezar. Una vez, otra vez, otra vez, una vez por uno, otra vez por otro. Hay que ir a la relectura estratégica de la función histórica.
Aceptar que no es el momento de la victoria, sino del es el momento de la construcción y la fundación silenciosa, sutil. No hay que actuar en reacción a los ciclos mediáticos ni a la política institucional que no va en ningún sitio. Es precisamente el ruido que emana del sistema para la distracción de […] .
Hay que asimilar una función sacerdotal, militar, formativa simultáneamente. Preparar el terreno doctrinal, custodiar el núcleo sano de lo que queda de Europa y esperar el colapso funcional del régimen para intervenir. Entonces, sí, con un cuerpo disciplinado, construido, estructurado. Y entonces es el momento de desafiar este régimen.
Hay que crear estructura. Empiecen por pensar en términos antagónicos al establishment. Ay, no, porque yo soy tolerante, soy muy dialogante, yo soy demócrata, yo quiero todo el mundo. Vale, perfecto, se acabó. No, ya no tienes nada que hacer. Estás fuera. Doña Rocío, gracias. No se dan cuenta que mire, por una vez le voy a dar una alegría a aquí a don Axel Veron.
Se acercó un joven rico a Jesús y le dijo, "Maestro, ¿qué tengo que hacer para seguirte?" Y Jesús mirando al joven le dijo, "Mira, coge tu manto, vende todo lo que tienes, dale tu manto a esta mujer y y ahora después, a continuación, cuando te quedes sin nada, sígueme." El evangelio dice que el joven entristecido bajó la cabeza, se dio la vuelta y se marchó triste. ¿Por qué? Porque evidentemente la dificultad del empeño selecciona de por sí.