Francia se electrifica: las ventas de coches eléctricos se disparan un 93% en mayo
Mientras en España el debate sobre el coche eléctrico se atasca en la falta de puntos de carga y en el precio de los pisos sin garaje, Francia acaba de pulverizar todos los récords. Mayo de 2026 ha cerrado con 37.412 matriculaciones de turismos 100% eléctricos, un 92,7% más que el mismo mes del año anterior. La cuota de mercado alcanzó el 29%, según datos de Automobile Magazine.
Portugal, por su parte, también registró un 28% de cuota en el mismo mes, lo que dibuja un arco ibérico muy desigual: los dos países vecinos aceleran mientras España se queda rezagada. El argumento de que el coche eléctrico solo funciona para propietarios de chalet con paneles solares empieza a ser difícil de sostener cuando las ventas se generalizan en países con parques de vivienda similares.
El espejismo de la infraestructura
Uno de los mantras repetidos hasta la saciedad es que “los españoles viven en pisos colmena de 250.000 euros sin plaza de aparcamiento”. Pero ni Francia ni Portugal tienen una solución mágica: la diferencia está en el ritmo de despliegue de puntos de recarga públicos y en la voluntad política. Mientras aquí se discute si enchufar un coche es cosa de progres, allí se multiplican las ayudas y la red de carga rápida.
Curiosamente, algunos compradores franceses reconocen haberse lanzado al eléctrico por pragmatismo, no por conciencia ecológica. “Vi la imposición que viene y me adelanté”, confiesa un usuario que vendió sus dos coches de combustión antes de que perdieran valor. La ironía es que muchos de los que antes despreciaban el coche eléctrico son ahora sus mejores embajadores… aunque no quieran admitirlo.
Y España, ¿qué?
Con los datos sobre la mesa, la pregunta incómoda es por qué España sigue anclada en cuotas de un dígito. Las barreras estructurales (falta de recarga en viviendas verticales, menor renta disponible) son reales, pero la brecha con Francia y Portugal se agranda. Tal vez el problema no sea solo de infraestructura, sino de una cierta resistencia cultural a admitir que el cambio es imparable.
Mientras tanto, las ventas en Francia siguen subiendo. La guerra abierta entre el Renault 5 y el Tesla Model Y está disparando las cifras. Y aquí seguimos discutiendo si merece la pena enchufar un coche cuando en realidad el tren ya ha salido de la estación.
Debates relacionados en el foro