El fondo monetario de ING no convence para aparcar liquidez a corto plazo
Quien tenga dinero en ING y necesite disponer de él entre finales de 2026 y principios de 2027 se encuentra con un dilema: los depósitos a un año quedan descartados y la cuenta naranja apenas da rentabilidad. La tentación de usar el fondo monetario de la propia entidad es natural, pero el análisis de las comisiones y las alternativas disponibles invita a pensárselo dos veces.
Comisiones que se comen la rentabilidad
El fondo monetario de ING, con una comisión de gestión que ronda el 0,30% o más, resulta caro comparado con lo que ofrece el mercado. Hoy existen fondos monetarios con comisiones por debajo del 0,10%, e incluso ETFs como el XEON o el Amundi LYXW que replican el tipo a corto plazo con gastos mínimos. Para un horizonte de apenas unos meses, esa diferencia porcentual resta de forma apreciable el rendimiento final.
Cuentas remuneradas y otros fondos como alternativa
Más allá de los fondos, las cuentas remuneradas han vuelto con fuerza. Openbank ofrece un 2,5% TAE, B100 hasta el 2,5% hasta final de año, y Trade Republic un 2,25% con disponibilidad inmediata. Incluso ING ha lanzado una promoción del 3,5% a tres meses para nuevos ingresos, aunque solo aplica a dinero nuevo. La clave es que ninguna de estas opciones exige movimientos complejos: una transferencia instantánea resuelve el traslado en minutos.
El cálculo que duele: ¿cuánto se pierde por quedarse?
La diferencia entre el fondo de ING y una cuenta al 2,5% puede parecer pequeña en términos absolutos, pero sobre cantidades de cinco o seis cifras la brecha se nota. Quien tenga 100.000 euros aparcados durante seis meses, la diferencia entre un 0,30% de comisión efectiva (fondo ING) y un 2,5% neto (cuenta remunerada) puede superar los 1.000 euros. Y eso sin contar la molestia de un producto menos líquido. El análisis detallado, con cifras y plazos concretos, muestra que la opción más cómoda no siempre es la más inteligente.
El debate deja claro que, a día de hoy, el fondo monetario de ING es una opción solo para quien valore por encima de todo la comodidad de no mover el dinero. Para el resto, hay alternativas más rentables y casi igual de inmediatas.