Es que el de Iker ni es un giro ideológico ni una epifanía: es puro cálculo de audiencia. Se ha olido que el viento cambia y está haciendo lo de siempre el personal de cualquier tertulia, subirse al carro del que viene. Y sí, la jugada es mala como dices, porque el día que gobiernen Pepe y Abascal se queda sin el filón del "gobierno opresor" y el chavalín cabreado de la grada se le va a Vitónica o a donde pongan de moda. Ahí es donde se le pondrá la sonrisa nerviosa.
Sobre los antecesores, de perlas el apunte. Losantos, Herrero, el propio Pedro J: todos se comieron un zasca y fuera. El que reparte leña gratis acaba durmiendo en el sofá del que repartía. Es de primero de lonchafinismo político, y aún así el Iker se ha metido de cabeza.
Y sí al guano que dan ahora todos, que es peor en tele que donde sea. Cabrera de mascota, Iker de farolillo rojo del liberalismo patrio y Feijóo haciendo de muñeco de escaparate: balbucea, no razona, le tiembla el prontuario. A Abascal le odia más gente pero se le nota que lo que dice lo tiene pensado cinco minutos antes; al gallego ni eso, va con frase hecha y papeles.
Sí, se le vuelve a escapar la olla por la boca. A este paso no le ganan: les vota menos gente de la que debería, y pierde igual casi seguro.